Eurobasket 2015

ESPAÑA SOLVENTA LA PAPELETA ISLANDESA (73-99)

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Con más oficio que calidad, España se impuso a Islandia con un resultado engañoso porque durante la primera mitad llegó a ir perdiendo. La superioridad de Nikola Mirotic (22 puntos y cinco rebotes) y Pau Gasol (21 y siete rebotes) fue determinante para doblegar la voluntad islandesa

España superó con claridad a Islandia (73-99) y se resarció parcialmente de las heridas que han ido dejando el campeonato. Por más que el rival tuviera una desventaja clara en físico y calidad, hay que reconocer a España que evitó problemas que otros equipos sí tuvieron y cerró un partido con facilidad… sobre todo viendo como se le llegó a complicar en el segundo cuarto.

Por más que la voluntad de los islandeses fue implacable, la imposición de la lógica física en el baloncesto les condenó a la derrota. Pau Gasol (21 puntos y siete rebotes) y Nikola Mirotic (22 puntos y cinco rebotes) fueron dos gigantes antes Baeringsson y compañía. El primer cuarto constató tal hecho y de los 20 puntos que se anotaron 14 los sumó Mirotic y cuatro Gasol… los otros dos los firmó Sergio Llull en el minuto final del mismo.

Quizá esa falta de equilibrio ofensivo frente a Islandia se podía explicar por la diferencia de centímetros, pero llevarla al extremo a la que se llevó en el segundo cuarto era injustificable. De los 30 primeros puntos, los pívots sumaron 26, sólo llegaron dos al contraataque y hasta que Sergio Rodríguez y Pau Ribas encadenaron tres triples, España llevaba un pésimo (1/7) y perdía por cuatro puntos (34-30).

Cuando entraron los triples (al final acabó con 9/22) España se recompuso y tomó ventaja antes del descanso. Seguro que en el vestuario hubo arenga y muchos ánimos para cambiar una dinámica que no era del todo positiva, porque la salida a pista del equipo fue muy distinta.

España equilibró más su ataque sin perder de vista la supremacía interior, presionó más en defensa y sobre todo recuperó viveza ofensiva para acometer ataques cortos que castigara a un rival que empezó a capitular…

En ese sentido Lllull (ocho puntos y cuatro asistencias) fue todo un cohete, desde atrás bajando el culo y metiendo una marcha más a sus piernas, España voló para ir poco a poco poniendo tierra de por medio. La alegría de Llull y el Chacho (13 puntos y seis asistencias contagió al equipo y fue el mejor síntoma de la mejoría española.

Ya no hubo vuelta atrás y la imagen mejoró conforme se recuperaron biorritmos del ADN español. Con todo un cuarto para dar descansos a los titulares y rodaje a los secundarios, España cerró una noche que empezó con dudas y que acabó como todos esperaban: con una victoria clara y contundente.

La dos torres

Con la novedad de Fernando San Emeterio por el renqueante Rudy Fernández, España salió a la pista con la idea clara de sobrecargar el juego sobre los interiores… y así fue, aunque en este caso la canasta de Nikola Mirotic fue desde el triple.

10 centímetros separaban a Mirotic con Pálsson y 16 le sacaba Pau Gasol a Baeringsson; una tentación muy grande para obviarla y así los 17 primeros puntos del equipo llevaron la firma de los dos interiores españoles (8-17). Frente a ello Islandia fue fiel a su juego y con cinco abiertos y constantes penetraciones intentó que el uno contra uno pudiera poniendo freno a un rival eminentemente superior en el plano físico y de talento.

No tardó mucho Scariolo en plantear una solución a esas primeras canastas islandesas y España coqueteó con la zona para que, aunque se concedieran tiros librados, no hubieran desajustes en el cara a cara.

Los minutos fueron cayendo y nada varió el esquema de juego ofensivo. Es cierto que frente al dos contra uno islandés, España dobló balones para lanzamientos exteriores, pero como quiera que estos no entraron, Mirotic siguió incrementando su cuenta anotadora a la par que la Selección se iba cada vez más en el marcador.

Era tal la superioridad española en la zona que hasta se dio la circunstancia que Felipe Reyes anotó en su propia canasta tras un mal rechace. Era una anécdota en un partido que tardó en ver nueve minutos la primera canasta de un exterior. Fue de Sergio Llull y sirvió para contrarrestar el efecto de los dos triples que Ermolinskij anotó para apretar el resultado al final del primer acto (16-20).

Pequeños guerreros islandeses

Era un duelo de contrastes y no sólo en lo físico, sino también en lo estilístico. Frente al abuso del triple islandés (2/11), España sólo intentó cinco (1/5) en el primer cuarto. Ello, no obstante, constató la falta de puntería (¿y de confianza?) española.

Por suerte, si los tiros no entraban, ahí estaba Felipe Reyes, que quizá no es tan grande como otros compañeros pero al que pocos le quitan un rebote. Para Felipe fue un choque casi placido porque no debía pelear en inferioridad física y al poco de entrar su cuenta anotadora y reboteadora comenzó a incrementarse para despegar nuevamente a su equipo (18-26).

Un despegue momentáneo, porque el juego combinativo islandés volvió a generar espacios para tiros exteriores y así Jon Stefansson, con siete puntos seguidos, logró que Islandia conectara un parcial 11-0 y se pusiera por delante en el marcador (31-28).

Fue el cuarto triple de Islandia (4/14) frente a la sequía de una España que tampoco mordía en defensa para recuperar balones y correr al contraataque. Sin canastas fáciles, sólo las segundas opciones (ocho puntos) favorecían a los españoles. Eso y la superioridad de nuestros pívots. Pau Gasol sumó por entonces 10 puntos y junto a los de Mirotic y Reyes eran 26 de los 30 primeros… toda una exageración.

Islandia llegó a tener cuatro puntos de renta (34-30), pero entonces llegó el primer triple de Sergio Rodríguez (13 puntos y seis asistencias) para aligerar el agobio que comenzaba a sentirse entre los exteriores. Frente a las constantes ayudas islandesas era necesario que se metiera de fuera. Una teoría que llevó también a la práctica Pau Ribas para, encadenar dos y devolver la ventaja a España.

Se había anotado sólo uno de los primeros siete triples, por ello ver entrar a tres de los últimos cuatro intentados al final del cuarto fue la mejor noticia al descanso. La ventaja de cinco puntos (36-41), la peor por lo exigua que resultaba viendo las diferencias entre ambos equipos.

Se impone la lógica

Pese a todo ese parcial de 0-8 con el que se cerró el segundo cuarto debía ser el camino a seguir en una segunda parte que volvió a arrancar con un productivo Nikola Mirotic. Sus primeros puntos ratificaron la ventaja y la recuperación y contraataque de Llull situaron a España por primera vez en el doble dígito de ventaja (36-46).

España quería morder y sacudirse su mal juego del primer tiempo. Estaba rabiosa y presionó más las líneas de pase y en el uno contra uno. Eso dejó algún espacio en el bloqueo y continuación, pero el equipo español respondía rápido en ataque y recuperaba el ánimo por atacar.

Sin perder su preponderancia en el equipo tanto Pau Gasol como Nikola Mirotic vieron como sus compañeros en pista daban un paso adelante para empezar a enseñar las vergüenzas deportivas de Islandia. Ésta era generosa en el esfuerzo y honesta en su juego, pero mediado el tercer cuarto la diferencia se parecía más a la realidad que se presuponía (38-53).

Los triples de Stefansson y Pálsson taparon temporalmente una herida que no cicatrizó porque Gasol no lo permitió con otra actuación superlativa. Otro que se sumó para la causa fue un Llull revolucionado con una marcha más que meter y dinamizar a un equipo que ya se veía con la veintena puntos de renta.

Había costado pero, dando respuesta a los triples islandeses con triple de Llull, Mirotic y Sergio Rodríguez, el tercer cuarto se cerró con el partido resuelto y permitiendo que Sergio Scariolo pudiera dar ciertos descansos necesarios para afrontar la batalla final contra Alemania. Tan bueno fue ver que sólo Llull alcanzó los 25 minutos en pista, como los minutos de calidad de Víctor Claver (11 puntos y seis rebotes en un notable último cuarto) y San Emeterio (siete puntos y seis asistencias, y la voluntad por aportar de hombres como Vives, Aguilar y Hernangómez. Todo suma.

El partido había capitulado y, aunque Islandia no bajó su intensidad y mantuvo bien alta su cabeza dignificando el esfuerzo previo, el final fue aproximándose irremediablemente con la mejor noticia de que ya no hubieron noticias sobre la pista. Al final lo importante fue la victoria y el descanso físico y emocional de la segunda parte.

ESTADÍSTICAS OFICIALES


Iceland v Spain – Group B – Game Highlights… por fiba

Por Álvaro Paricio de ACB.COM
Foto: efe




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