SERGIO RODRÍGUEZ GUÍA A ESPAÑA EN SU PRIMERA FINAL (76-77)

Roberto Anidos
por Roberto Anidos publicado en Eurobasket 2015

¡A octavos de final! España elimina a la anfitriona Alemania, a la que derrota por 76-77 de la mano de un decisivo Sergio Rodríguez (19 puntos) tras un final muy igualado, en el que Dennis Schröder falló un tiro libre que podría haber forzado la prórroga. En octavos: Polonia, Israel o Francia

Como si los cuatro partidos anteriores no importaran -y cuánto dolieron dos de ellos-, como si el Eurobasket solo durara del 10 al 20, como si jamás se inventara la fase de grupos y el torneo empezara en una especie de dieciseisavos. Sin margen para el error, sí, pero con el oro a tan solo cinco victorias de distancia. Tan lejos y tan cerca. Tan sencillo, tan difícil.

Cómo tembló el pabellón berlinés con el primer triple de Nowitzki, con Gasol recogiendo el balón prometiendo venganza a la siguiente jugada. Qué eternos ambos. Otro Pau, Ribas, que parece llevar jugando en el equipo desde que en 2001 el de Wurzburgo y el de Sant Boi se retaran en el olimpo, igualó con un triple y la conexión Gasol-Mirotic, por partida doble, propició el 0-7 de parcial (5-9, m.4).

Los ojos de Gasol gritaban venganza. La serbia, la italiana, la del Mundial, la de Alemania en 2005. Las que fuera con tal de volver a vestirse el sábado y jugar octavos. Tan pronto se peleaba por el rebote en ataque y machacaba con rabia rodeado por tres rivales como fallaba hasta dos veces, con sendas capturas ofensivas, para anotar a la tercera en plena liberación (10-14, m.8).

España sentía capaz de parar a Nowitzki pero no a un Schröder correoso capaz de reducir a la nada los méritos en el primer periodo de un equipo que se dejaba, además, tiros libres por el camino. 6 puntos seguidos del base alemán y un triple final de Benzing ponían por delante al cuadro germano al final final del primer cuarto (20-18) y mandaban un mensaje clarísimo al combinado español: si nos ganáis, sudaréis sangre hasta el último segundo. Mensaje profético.

El Chacho, sin pedir permiso

Alemania, ahora sin sus estrellas en pista, parecía sentirse muy cómoda en defensa, con muchas ayudas, y el pabellón empezó a crecerse cuando se vio 4 arriba y con balón (22-18). En ese momento apareció él. Mago cuando viste de blanco, con más destellos que regularidad de rojo, y un torneo por debajo de sus posibilidades hasta el momento, el Chacho gritó cambio.

Qué minutos del canario. Qué delicia, qué importante. Robo y canasta para que Alemania no se escapara, triple cuando desde el exterior, quitando Ribas, solo había silencio. Una asistencia a Gasol por aquí, una canasta quedándose congelado en el aire por allá. Y entre medias, un triple del activísimo Ribas, un tímido saludo de Rudy, Gasol haciendo estragos y otra jugada para el recuerdo de Rodríguez -tres rivales cayendo en su finta- para recuperar el control en el ecuador del segundo cuarto (31-36).

Quizá la España de los grandes días hubiera roto el partido aquí. Su base volando, Dirk contenido y Gasol con el modo leyenda por enésima vez. Pero este equipo es terrenal y en este Europeo su cruz empieza por “d”. Schröder aprovechaba los fallos en defensa del equipo y Pleiss compensaba sus lagunas atrás con puntos en la zona. Para colmo, Nowitzki encendió al pabellón cuando apareció para poner a uno a su equipo (35-36, m.18) y los fantasmas de pasado (Serbia o Italia) y presente (final del primer cuarto) volvían a resugir.

Esta vez España resistió. Y lo hizo de la mano de su líder, un Pau Gasol que volvió a gritar de rabia cuando taponó a Pleiss redondeando sus cifras de la primera mitad (10 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias, 2 tapones) con aroma a triple doble. Incluso los de Scariolo pudieron irse 9 arriba si Llull, errado, hubiera convertido el triple, pero tuvo que ver cómo Zipser sí lo hacía y el partido volvía a estar en el aire (38-41) a la hora de irse a vestuarios.

El cuarto más serio

Lástima de partido de Italia. Qué complicado vender “cambio” en España tras la exhibición frente a Turquía para volver a caer en errores previos 48 horas después. Quizá, por tanto, hay que tomar con cautela el ejercicio de sobriedad de este jueves, mas no es menos cierto que España, con la seriedad del tercer cuarto, es aspirante a todo. Y ese “todo” se pinta con letras doradas. Hubo hasta ahora en este torneo momentos de un baloncesto más atractivo -¿verdad, Turquía?-, aunque pocos instantes tan serios de España como los mostrados en el tercer periodo.

Todo comenzó con los Paus. Ribas aparecía de la nada para un rebote en ataque que luego Gasol transformaba en dos puntos. Luego uno encontraba a otro con una gran asistencia para que el mítico “4” se colgase del aro y más tarde Ribas se la robaba al mismísimo Dirk para que Llull se volviera loco al finalizar la jugada, como si el grito de ¡Llull, Llull! volase de Madrid a Berlín (44-51, m.26).

Por si faltaba alguien, Sergio Rodríguez demostraba que lo del segundo cuarto no solo un rato de inspiración y, merced a un triple, colocaba a los suyos con 10 de ventaja. A continuación, se sacaba un tiro imposible cayendo desde el lateral. Cuando el balón entró, el canario estaba tirado en el suelo al lado de los cámaras. Cuando el balón entró, España se sentía en octavos.

Alemania acusó la ausencia de sus dos grandes estrellas en los últimos compases del periodo y su desventaja al final del mismo, tras dos tiros de Rudy Fernández, era de doce puntos: 48-60. Y sin embargo el público seguía rugiendo. Por ellos había que remontar…

Un tiro libre para la historia

Desde los años de Okulaja y Femerling, Alemania ha sido la gran infravalorada del baloncesto europeo, como si fuera eternamente algo así como Dirk y sus 11 amigos. Y sí, en ocasiones faltó talento. Pero nunca dignidad. Y dignificando su derrota y el triunfo español, los de Fleming se lanzaron con fe hacia una remontada suicida, que parecía imposible cuando Llull se liberaba de lastres y ponía una máxima de 13 a 7 minutos de final (52-65).

Alemania remontó con sigilo, como si eso fuera posible. Un 2+1 de Nowitzki, una canasta del silencioso Lo, una puerta atrás y canasta de Zipser (58-66, m.35). Cuando España se dio cuenta de que su rival luchaba por el partido y no por maquillar su derrota, ya era tarde para convencerle de que el encuentro tenía dueño. Que Llull anotaba de dos, Schröder lo hacía de tres. Que Mirotic acertaba desde 5 metros, Lo anotaba desde 6,75 (64-70, m.36). A España se le iba un punto de su colchón en cada jugada por más que el ataque funcionara. Y cuando dejó de hacerlo, llegó el terror.

Zipser puso a Alemania a 4 y a España no le entraba nada. Ni los ganchos de Pau, ni los triples de los exteriores. Ni siquiera el triple del Chacho, con sabor a sentencia (66-73) le permitió suspirar de alivio. Al segundo Nowitzki anotaba un triple que parecía cargado de misticismo -¿el último con Alemania?- pero que por poco vale por una remontada. Porque tras el fallo español, en contraataque, el letal Lo ponía a uno (72-73) con otro triple a falta de 22 segundos. Y el pabellón se vino abajo.

Sangre fría la de Llull en el tiro libre, y por partida doble, en un final que parecía jugarse en la línea de personal. Y así lo hizo, aunque nadie contaba con que el colegiado, con 3 arriba para España y bola para los germanos, no señalaría falta a mitad de pista y sí considerara que Schröder estaba tirando cuando recibió la falta a tres segundos para el final. Tres tiros libres para el suspense. Tres tiros libres para la prórroga. O tres tiros libres para los octavos.

El primero entró, sin inmutarse. El segundo limpio, los nervios para otro. Pero el tercero… ¡ay, el tercero! El aro repelió el balón, que se fue a la manos de Pau (76-77) mientras Nowitzki le miraba melancólico, preguntándose si alguna vez ese duelo mágico que nació en Turquía 2001 (74 puntos entre ambos aquel día) volvería a repetirse. Cae Alemania, verdugo hace una década. Pasa España, como en cada uno de los últimos 15 torneos… aunque con más agonía que nunca, tan consciente de sus errores como que, desde el sábado, con cuatro victorias, la tortura de la primera fase jamás habrá existido.

ESTADÍSTICAS OFICIALES


Germany v Spain – Group B – Game Highlights… por fiba

Por Daniel Barranquero de ACB.COM
Foto: FIBA Europe

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