La Federación Española de Baloncesto y el apoyo de los clubes de sus competiciones vuelven a ofrecer un producto que ha causado descontento entre sus aficionados
Ayer, miércoles 23 de septiembre, se dio acceso a la página web desde la cual se podrán ver no solo la Primera FEB, Segunda FEB, LF Challenge, Tercera FEB y LF 2. La Primera FEB empieza su temporada mañana, día 25 de septiembre. Hasta ayer, sus aficionados no contaban con una opción para poder ver los partidos de su competición. Un hecho que había causado no solo un revuelo y extrañamiento por parte de los aficionados, sino un gran descontento.
A esto se le ha sumado el descontento tras saberse los precios de acceso a esta nueva plataforma. Para poder ver la Primera FEB cuentas con una suscripción mensual de 12,99 € al mes; el resto de competiciones las podrás ver desde 10,99 € al mes. El acceso general cuesta 16,99 € al mes. También cuentas con opciones de suscripciones anuales, pudiendo acceder a la segunda categoría del baloncesto español por 99,99 € al año, el resto de competiciones están disponibles por 89,99 € anuales y, finalmente, el acceso completo por 139,99 € al año. El anuncio oficial de los precios se sumaba al anuncio de dos campañas: acceso gratuito a todas las competiciones hasta el 12 de octubre y un código de descuento temporal del 30 % con el que contará cada club para sus aficionados.
La comparación con los precios de otras competiciones de baloncesto ha sido la causante de un enfado generalizado por parte de los aficionados de las competiciones FEB. En otras plataformas, cuentan con suscripciones más baratas y que te dan acceso no solo a una mejor producción del contenido, ya que, cuentas con un mayor uso de cámaras, mejor realización, gráficos y más narradores. Sino que, además, te da acceso a un baloncesto de mejores categorías. Ejemplos son las suscripciones de 5,99 € al mes de DAZN, que te dan acceso a todos los partidos de la Liga Endesa, Copa del Rey, Supercopa Endesa y 180 partidos de la NBA, playoffs, Finales de Conferencia en directo y a la carta y Finales de la NBA a la carta. También es cierto que esta oferta te obliga a hacer el pago los 12 meses del año, no solo los meses de competición. A pesar de este hecho, económicamente sigue siendo menos costoso que ver las competiciones FEB.
Lo escandaloso ya no es solo por el nivel de producción de la nueva plataforma, que hace uso de tecnologías de IA para la producción de las competiciones que produce. De esta manera, la producción se limita a una cámara fija en los pabellones y, a través de una inteligencia artificial, se hará un seguimiento de la cámara más o menos cercano dependiendo de la situación del partido. Al menos, esa es la tecnología que promocionan y enseñan en sus páginas oficiales.
A este nivel de producción automatizado con IA se le suma que, otro año, la Federación Española de Baloncesto va a aportar un contenido de sus competiciones por debajo del nivel esperado por el aficionado. Recordemos que las condiciones del año pasado con LaLiga+ TV no eran mejores, puesto que había continuos fallos en las retransmisiones, gráficos y marcadores. Sin embargo, lo más grave no es eso, ni los excesivos precios. Lo más grave es el silencio y apoyo de los clubes de las competiciones. Son los clubes y su silencio los que ayudan a perpetuar que el contenido que cada año se ofrece a sus aficionados sea de peor calidad y más costoso. Pero ¿qué sentido tiene que los clubes no miren por sus aficionados, que, al fin y al cabo, son el corazón de sus entidades? Lo entendemos atendiendo al propio comunicado de la FEB: «El acuerdo, que ha contado en todo momento con la aprobación de los clubes participantes en las principales categorías de las Competiciones FEB, tendrá un retorno económico para cada uno de ellos en virtud de los ingresos obtenidos tras el acuerdo alcanzado».
Estas eran las palabras que rezaba el comunicado oficial del acuerdo entre Sportway y la Federación Española de Baloncesto.
Es en este momento cuando se empiezan a entender estos acuerdos y los nuevos abusivos precios para ver las competiciones FEB. Entonces, si los aficionados no pueden contar con los clubes ni con la federación que organiza sus competiciones para ver baloncesto a una buena calidad y precio, ¿qué les queda? La negativa, el rechazo a hacerlo. Si hasta ahora la FEB no se ha visto en la obligación de dar un contenido de calidad y a buen precio, ha sido porque el aficionado, por mucha queja o descontento, ha terminado comprando el producto que estos le ofrecían. Si los aficionados siguen sin plantar cara y rechazar estos productos que se les ofrecen, pasará una y otra vez lo mismo. Es por ello que surge la pregunta: ¿Cuánto estás dispuesto a pagar?