El equipo madrileño ha hecho hoy oficial el fichaje del jugador brasileño de 23 años y 1,98 metro de estatura
Con esta nueva llegada ya son diez los jugadores presentados por el Baloncesto Fuenlabrada.
Brunão Cardoso llega por primera vez a una liga europea después de competir cinco temporadas en la máxima categoría del baloncesto de Brasil y este verano en la primera liga de México. Sus guarismos durante estas cinco campañas en Brasil han sido: 8,2 puntos y 5,3 rebotes, con un 49,7 % de acierto en tiros de campo, en una media de 20 minutos sobre la pista. En su última temporada con el equipo de la capital brasileña, Brasilia, mejoró estos promedios, consiguiendo 11,9 puntos, capturando 7,6 rebotes y taponando 1,2 balones de promedio por encuentro. En su breve recorrido por la liga mexicana con el equipo Diablos Rojos, Cardoso ha promediado 5 puntos, 5 rebotes y 1 asistencia en apenas 15 minutos de juego por partido.
El constante crecimiento en su juego le ha llevado a ser internacional absoluto con Brasil. Con el combinado nacional ha disputado cuatro partidos de clasificación para la Copa del Mundo del próximo año. Sus promedios estadísticos con la selección hasta ahora son de 5,3 puntos, 4,5 rebotes y 8,5 créditos de valoración por encuentro.
Como perfil de jugador, estamos hablando de un pívot pequeño o un ala-pívot, aunque sin capacidad de anotación exterior. En este sentido, es un perfil muy similar a Jonathan Kasibabu, jugador del que el Baloncesto Fuenlabrada pudo disfrutar la temporada pasada. En el breve análisis que hemos podido realizar sobre el jugador podemos destacar estos aspectos positivos: Cardoso es un jugador atlético y fuerte; esto le permite imponerse en la pintura ante otros pívots a pesar de la diferencia de estatura. Además, posee una gran habilidad para posicionarse de manera correcta en el rebote y conseguir anotar puntos en segundas oportunidades. Pero la virtud que más destaca de Cardoso es su movilidad: su gran atletismo y explosividad le permiten finalizar en movimiento y ser una gran amenaza en transición. También es un gran jugador del ‘pick and roll’, ya que pone bloqueos contundentes, rueda con fuerza y consigue profundidad, sellando al defensor tras el bloqueo y pudiendo finalizar tras contacto. Estas habilidades hacen de Cardoso un ‘roll man’ o ‘rim runner’ que pueden ayudar mucho en los esquemas y juegos tácticos que suele hacer Iñaki Martín.
Ya hemos hablado de sus virtudes, ahora toca hablar de los defectos del carioca. El principal aspecto en el que Cardoso podría mejorar es en su anotación exterior. La pasada temporada con el Brasilia tan solo anotó 13 de los 49 intentos que tuvo en los 37 partidos en los que estuvo sobre el parqué. De esta manera, el jugador se quedó en un pobre acierto del 26,3 %. Aunque sí posee una gran habilidad para leer los espacios y posicionarse de la manera correcta, habilitando a sus compañeros sin colapsar la pintura o esperando la ocasión para cortar hacia canasta y finalizar.
Otra de las desventajas del jugador es la defensa exterior. A pesar de que su movilidad le permite tener herramientas con las que protegerse, poder hacer ‘shows’ ayudando a sus compañeros o algún ‘drop’ más agresivo, el jugador sufre en los cambios con jugadores con un gran manejo del balón y mayor velocidad. Sin embargo, en la pintura y a pesar de enfrentarse ante jugadores con más centímetros, cumple con éxito su función como defensor y es un gran taponador.
Por supuesto, la mayor de las incógnitas sobre Cardoso es cómo se trasladarán estas virtudes y desvirtudes a la Primera FEB. El salto al baloncesto europeo será una prueba importante para un jugador que nunca ha competido fuera de América. Si consigue trasladar a la categoría sus virtudes físicas, su capacidad para correr la pista y su juego por encima del aro, el Fuenlabrada podría haber encontrado en Cardoso una pieza muy útil para complementar su juego interior.