ACB: El Río Breogán rompe su mala racha y agrava la crisis del Dreamland Gran Canaria (75-83)

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GRAN CANARIA - El Río Breogán logró una victoria de gran valor en la Liga Endesa al imponerse por 75-83 al Dreamland Gran Canaria, un triunfo que permite al conjunto gallego cortar una serie de cuatro derrotas consecutivas y ganar aire en la clasificación. El resultado, además, profundiza en el complicado momento del equipo isleño, que encadena también cuatro tropiezos seguidos en la competición y ha perdido nueve de sus últimos diez partidos.

ESTADÍSTICAS

El gran protagonista del encuentro fue Danko Brankovic. El pívot balcánico dominó la pintura con 15 puntos, 13 rebotes y 24 de valoración, erigiéndose en la referencia interior de un Breogán que supo castigar las debilidades de su rival. En el conjunto canario, Kassius Robertson fue el máximo anotador con 15 puntos.

El partido comenzó con un Breogán muy sólido. El acierto de Sakho cerca del aro y de Andric desde el perímetro permitió a los visitantes abrir las primeras diferencias, obligando a Jaka Lakovic a detener el encuentro tras un parcial que colocó el 3-12 en el marcador. Los gallegos llegaron incluso a ampliar su ventaja hasta los diez puntos (5-15), aunque el Gran Canaria reaccionó.

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Albicy tomó la iniciativa con tres triples casi consecutivos y Brussino se sumó desde la larga distancia para reducir la distancia al mínimo (16-17). Sin embargo, la entrada en pista de Brankovic cambió nuevamente el escenario. Con sus 2,17 metros imponiéndose en la zona, obligó a Pierre Pelos —reconvertido esta temporada a pívot— a multiplicarse en defensa. El interior balcánico firmó diez puntos en ese tramo y provocó dos faltas al francés, devolviendo a los lucenses una ventaja clara (18-28). Robertson sostuvo a los locales en los últimos minutos del primer cuarto, que terminó con 24-30.

En el segundo periodo el Gran Canaria encontró soluciones en el juego interior. El regreso de Kuath, combinado con la dirección de Alocén, activó el pick-and-roll entre ambos. El pívot sursudanés protagonizó una serie de mates y alley-oops que permitieron a los amarillos darle la vuelta al marcador (35-30). Desde ese momento el encuentro entró en una fase de intercambio constante de canastas. Robertson siguió liderando la ofensiva insular, mientras Mavra y Aranitovic asumían responsabilidad en el ataque del Breogán para mantener el duelo equilibrado al descanso (44-43).

Tras la reanudación, el Breogán volvió a tomar el control. Russell dirigió el ataque visitante y lideró un nuevo impulso anotador que colocó el 44-52. Cuando parecía que los gallegos podían escaparse definitivamente, Metu reaccionó para el Gran Canaria con un triple, un gancho frontal y un tiro libre que devolvieron la esperanza a su equipo (52-55).

No obstante, la respuesta lucense fue inmediata. Dibba y Brankovic protagonizaron un parcial de siete puntos que devolvió la iniciativa al Breogán (52-62). A esa altura del encuentro, el Gran Canaria sufría enormemente desde la línea de tiros libres —apenas un 51% de acierto en ese momento— y también desde el perímetro, problemas que terminaron condicionando cualquier intento de remontada. El conjunto gallego llegó al último cuarto con una renta de doce puntos (57-69).

En el inicio del periodo final, Wong y Kuath trataron de reactivar a los locales para reducir el socavón en el marcador, aunque el Breogán mantuvo el control del partido con una ventaja relativamente cómoda a cinco minutos del final (66-74). Los errores ofensivos empezaron a aparecer en ambos lados de la pista, un escenario que favorecía claramente al equipo de Luis Casimiro.

El Gran Canaria aún logró acercarse con una última reacción (71-76), pero el intento quedó en un espejismo. Brankovic aprovechó un fallo bajo el aro para ampliar de nuevo la diferencia y, poco después, Mavra anotó un triple que terminó por cerrar el encuentro.

El 75-83 final permitió al Breogán cortar su mala dinámica y recuperar confianza, mientras que el Gran Canaria continúa atravesando un momento muy delicado en la Liga Endesa.