MADRID. El Asisa Joventut asaltó el Movistar Arena y superó al Real Madrid por 81-89 en la jornada 32 de la Liga Endesa, en un partido marcado por la gran actuación de Ricky Rubio y por las malas sensaciones blancas antes de afrontar la Final Four de la EuroLeague. El conjunto verdinegro creció tras el descanso, dominó el tramo decisivo y castigó a un Real Madrid que encadena dos derrotas consecutivas antes de la cita continental.
El encuentro comenzó con poco ritmo y escaso acierto. Ricky Rubio fue el primero en anotar para el Joventut, mientras que Chuma Okeke respondió desde el perímetro para abrir el marcador blanco. El Real Madrid intentó tomar el control desde el inicio, pero nunca logró romper el partido. Los de Scariolo llegaron a manejar pequeñas ventajas, aunque el Joventut se mantuvo siempre cerca y cerró el primer cuarto con vida (20-15).
En el segundo periodo, un triple de Gabriele Procida permitió al Real Madrid alcanzar por primera vez los diez puntos de renta. Parecía un momento para que los blancos estirasen definitivamente el marcador, pero el Joventut reaccionó de inmediato con seis puntos consecutivos que obligaron al banquillo madridista a parar el encuentro. La Penya encontró mejores minutos ofensivos, mientras que el Real Madrid se sostuvo con la aportación de Kramer y el primer triple de Mario Hezonja para llegar al descanso por delante, aunque sin margen real de tranquilidad (40-38).
Tras el paso por vestuarios, el partido cambió de tono. El Joventut subió una marcha, jugó con más decisión y empezó a encontrar ventajas con mayor continuidad. Ruzic asumió protagonismo, Ricky Rubio castigó desde el triple y los verdinegros voltearon el marcador hasta colocarse por delante (51-54). El Real Madrid respondió con un parcial de 10-2 que devolvió momentáneamente el control a los locales, pero el tiempo muerto de Dani Miret surtió efecto y evitó que el encuentro se escapara.
El último cuarto confirmó la mejor versión del Joventut. Cameron Hunt firmó un 3+1 ante Izan Almansa para situar el 69-73 a seis minutos del final y reforzar la confianza visitante. A partir de ahí, Ricky Rubio tomó el mando con una actuación de enorme personalidad. El base marcó el ritmo, castigó cada desajuste y lideró a una Penya que jugó sus mejores minutos cuando más exigía el partido.
El Real Madrid trató de agarrarse al talento individual de Hezonja, Maledon, Procida y Okeke, todos ellos en dobles dígitos, pero no encontró continuidad defensiva ni claridad suficiente para frenar el crecimiento del Joventut. Los verdinegros gestionaron mejor las últimas posesiones y cerraron un triunfo de mucho valor en Madrid.
Ricky Rubio fue la gran figura del encuentro con 21 puntos y 27 de valoración. También destacaron Hunt, con 14 puntos, Parker y Ruzic, ambos con 12. En el Real Madrid, Hezonja sumó 13 puntos, Procida 12, Maledon 11 y Okeke 10, insuficientes para evitar una nueva derrota antes de viajar a la Final Four de la EuroLeague.
El Real Madrid llegará a la gran cita continental con dos tropiezos consecutivos y dudas competitivas, mientras que el Asisa Joventut refuerza su candidatura en la recta final de la Liga Endesa con una victoria de prestigio lejos de Badalona.