Tres partidos en la NBA y Aday Mara ya enseña algo distinto en cada uno. En el primero fue la eficacia, con un 5 de 5 en tiros. En el segundo, la anotación: 22 puntos sin fallar ni uno de sus diez lanzamientos de campo. Ante los Atlanta Hawks llegó el tercer paso. El pívot aragonés jugó 33 minutos, la mayor carga de su corta carrera, y los llenó de todo: 17 puntos, 10 rebotes, 6 asistencias y 4 tapones. Es su primer doble-doble con los Oklahoma City Thunder, aunque no evitó la derrota de su equipo (113-110).
La noche también trajo una novedad menos agradable: los primeros fallos. Después de 15 aciertos seguidos en sus dos primeros partidos, Mara erró uno de sus cinco tiros de dos y el único triple que intentó. Lo compensó desde la línea de tiros libres, donde metió 9 de 12, y con todo lo que hizo sin anotar. Las seis asistencias hablan de un pívot que lee el juego desde el poste, y los cuatro tapones confirman que su envergadura, de 2,29 metros, también pesa en defensa.
El contexto le ayudó a tener minutos. Mark Daigneault dio descanso a casi todo su bloque principal: no jugaron Shai Gilgeous-Alexander, Chet Holmgren, Isaiah Hartenstein, Alex Caruso ni Jared McCain. Con los titulares en el banquillo, el peso del equipo recayó en los jóvenes, y Mara lo asumió sin problemas. Bennett Stirtz fue el máximo anotador de los Thunder con 26 puntos, seguido de Brooks Barnhizer (20) y Josh Dix (16). En los Hawks destacaron Jock Landale (17), Nickeil Alexander-Walker (16) y Zuby Ejiofor (15).
Cuando vuelvan las estrellas, sus minutos se reducirán. Pero la pretemporada está dejando la respuesta que buscaba Oklahoma City cuando lo eligió en el draft: Mara puede aportar en una rotación NBA desde el primer día.