Aday Mara vuelve a imponer su ley y Michigan avanza al Sweet Sixteen del March Madness

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Michigan continúa firme en su camino dentro del March Madness tras superar con autoridad a Saint Louis por 72-95 en la segunda ronda del torneo de la NCAA. El conjunto de los Wolverines selló así su clasificación para el Sweet Sixteen, en un partido donde Aday Mara volvió a dejar su huella en ambos lados de la pista.

El pívot zaragozano firmó una actuación muy completa con 16 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias y 4 tapones, además de dominar el esperado duelo interior frente a Robbie Avila, uno de los focos del partido. El estadounidense apenas pudo encontrar ritmo ofensivo y terminó con 9 puntos y un 3 de 13 en tiros de campo, claramente condicionado por la presencia del español.

Mara entró al encuentro con mucha actividad, imponiendo su tamaño en la pintura y participando con frecuencia en la circulación ofensiva de Michigan. Su capacidad para leer el juego volvió a marcar diferencias, combinando finalizaciones cerca del aro con acciones de gran calidad técnica, como una brillante finta de pase que descolocó a su defensor antes de anotar con solvencia.

El partido se inclinó pronto del lado de los Wolverines, lo que permitió al equipo gestionar mejor los minutos en la segunda mitad. Con el marcador ya bajo control, el protagonismo ofensivo se repartió y Yaxel Lenderborg asumió buena parte del peso anotador, cerrando el encuentro con 25 puntos. Mientras tanto, Mara continuó influyendo en el juego desde otros aspectos, especialmente en la protección del aro y en la generación de ventajas desde el poste.

El impacto del español en el torneo no es nuevo. En el primer partido de Michigan en este March Madness ya había firmado una actuación sobresaliente con 19 puntos, 7 rebotes, 6 asistencias y 3 tapones, confirmando el gran momento que atraviesa en el tramo más exigente de la temporada.

Con este triunfo, Michigan se clasifica para el Sweet Sixteen, que arrancará a partir del 26 de marzo. Su próximo rival saldrá del enfrentamiento entre Alabama y Texas Tech, dos equipos que, pese a llegar con algunas bajas importantes, mantienen suficiente talento para seguir siendo muy competitivos. Los Crimson Tide conservan su capacidad para abrir el campo y acelerar el ritmo del partido desde el perímetro, mientras que los Red Raiders han demostrado que pueden competir a través de su solidez colectiva incluso en situaciones adversas.