Anicet Lavodrama: “El deporte te pone ante la dificultad, y eso te obliga a crecer”

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El histórico jugador centroafricano repasa su trayectoria, su llegada al OAR Ferrol, el impacto educativo de la NCAA, la situación del baloncesto español y su actual labor como embajador del bienestar.

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Tim Shea: Hoy tenemos el placer y el honor de presentar a uno de los jugadores más conocidos y carismáticos de la historia del baloncesto español, y sin duda un icono en Galicia: Richard Anicet Lavodrama Ondoma, más conocido simplemente como Anicet. Ambos compartimos algunas coincidencias: nacimos en ciudades que empiezan con “B” —él en Bangui y yo en Brooklyn—, y comenzamos nuestras aventuras españolas en el OAR Ferrol, de la mano del gran Juan Fernández, uno de los fundadores de la ACB. Durante su etapa en Ferrol (1985-1994), Lavodrama se convirtió en uno de los jugadores más queridos por la afición y en una referencia de la Liga ACB. Más tarde jugó en el Forum Valladolid y en el Joventut de Badalona. En los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, representó a la República Centroafricana, promediando 30 puntos en dos partidos y logrando cuatro dobles-dobles en seis encuentros. Terminó segundo en rebotes y quinto en anotación del torneo. También conquistó el Afrobasket de 1987 en Túnez, consolidándose como uno de los grandes del baloncesto africano. Anicet, ¿cuántas lenguas hablas?

Anicet Lavodrama: Me defiendo muy bien en cinco idiomas, aunque entiendo alguno más.

Tim Shea: Fuiste drafteado por los Los Angeles Clippers. ¿Por qué no te quedaste en la NBA y decidiste venir a España, concretamente a Ferrol?

Anicet Lavodrama: Había algo en el destino que me tenía que llevar a Ferrol. Cuando terminé mis estudios en la Houston Baptist University, mi objetivo no era llegar a la NBA. Quería obtener mi título universitario, porque en mi país siempre se nos enseñó que para ser alguien en la vida hay que tener un diploma. Al principio quise estudiar Medicina, pero en Houston me explicaron que sería muy difícil combinarla con el baloncesto y además aprender inglés. Así que me enfoqué en Finanzas y Management. En mi tercer año, mucha gente empezó a decirme que tenía potencial NBA. Entre ellos, Akeem Olajuwon, con quien viajé a Estados Unidos gracias al mismo entrenador, Christopher Pond. Él fue a la Universidad de Houston y yo a Houston Baptist. Cuando me eligieron los Clippers, el equipo ya estaba formado. Tenían a Michael Cage, Jay Murphy, Cedric Maxwell, jugadores veteranos. El entrenador, Don Chaney, me dijo: “Tienes potencial, pero eres joven. Progresa y te volveremos a ver”. Durante la liga de verano conocí a Moncho Monsalve, que me ofreció jugar en Ferrol si no me quedaba en la NBA. Tres días antes del inicio de la temporada, los Clippers me liberaron y tomé un avión a Galicia. Fue una decisión maravillosa.

Tim Shea: La Liga Sub-22 de la ACB ha surgido justo cuando la NCAA se ha convertido en un paraíso para jóvenes jugadores. ¿Cómo pueden los clubes españoles evitar que se marchen?

Anicet Lavodrama: La Liga U-22 es una buena idea, pero llega tarde y con un alcance limitado. Desde los años 80, los jóvenes en España han tenido que elegir entre estudiar o jugar. Algunos lograron compaginarlo —Alfonso Reyes, Nacho Llobet, Miguel Juane, Miguel Piñero—, pero no era fácil. La NCAA es un modelo que permite estudiar y competir al máximo nivel. Y ahora, con el derecho a obtener ingresos por el uso de su imagen (NIL), los jugadores universitarios pueden ganar dinero mientras se forman. En España, muchos jóvenes con talento, como Aday Mara o María Sanzuperi, invierten años de esfuerzo sin ingresos y dependen del apoyo familiar. Aquí hay más de 80 universidades, públicas y privadas, y deberíamos haber creado un sistema que combine educación y deporte. Además, la Liga U-22 involucra a pocos clubes. Si esos equipos pudieran jugar contra conjuntos locales en Marín, Rincón de la Victoria, Cornellà, Andratx o Gran Canaria, tendría un verdadero sentido formativo y social. Tal como está, es más una plataforma de exhibición que una herramienta real de desarrollo.

Tim Shea: Detrás de ti se ve un cartel del World Wellness Weekend. ¿Nos cuentas qué es?

Anicet Lavodrama: Es un movimiento internacional que promueve el bienestar físico, mental y emocional. Lo fundó hace unos ocho años Jean-Guy de Gabriac, de Bélgica, y hoy está presente en más de 170 países. Reúne empresas, autónomos y expertos dedicados a la salud y al bienestar: hoteles con espacios fitness, alimentación orgánica, turismo saludable o ropa sostenible. Cada año, entre el 19 y el 21 de septiembre, se celebra simultáneamente en todo el mundo, desde Bali hasta Hawái, con el respaldo de los Objetivos de Bienestar de Naciones Unidas. Soy embajador global y embajador para España, y hemos organizado eventos en Ferrol, Málaga, Marbella, Barcelona y Madrid. Más información en www.worldwellnessweekend.org.

Tim Shea: Formas parte del profesorado del Máster en Análisis de Datos de Sports BizLab. ¿Qué importancia tiene ese ámbito en el deporte de élite?

Anicet Lavodrama: Sports BizLab se creó para formar profesionales que unan los valores del deporte con la gestión empresarial. Con Movistar y el Club Estudiantes, lanzamos un máster centrado en el análisis de datos. Los datos permiten a un club decidir con precisión cómo asignar sus recursos. Si tienes cinco millones de euros de presupuesto, el análisis estadístico te ayuda a saber dónde invertir: un jugador, un entrenador, un área médica… En España se ha usado mucho la “valoración”, pero hoy hay que ir más allá: estadísticas avanzadas, lenguaje corporal, indicadores emocionales. Todo eso ayuda a entender por qué un jugador marca diferencias. Y también es útil para los periodistas: les permite explicar con rigor por qué alguien es el mejor. Los datos no sólo son números; son conocimiento aplicado.

Tim Shea: Cuando estuviste en Estados Unidos, ¿te interesaste por el béisbol?

Anicet Lavodrama: Sí. En la universidad jugué softball en competiciones internas. Siempre me gustó ese deporte. Soy fan de los Houston Astros y también de los Texans. Uno de mis ídolos es Magic Johnson, ahora copropietario de los Los Angeles Dodgers.

Tim Shea: Yo vengo del béisbol y siempre digo que todo el análisis deportivo nació de ahí. Es el deporte donde más se puede medir todo. Batear una pelota a 150 km/h es lo más difícil que existe en el deporte.

Anicet Lavodrama: Totalmente. Además, el físico de muchos jugadores españoles se adaptaría bien al béisbol. Las grandes ligas están llenas de latinos y japoneses —y algunos se apellidan incluso Lugo. (Ríe).

Tim Shea: Eres un ejemplo de disciplina y valores. ¿Cómo influye el deporte en la toma de decisiones en la vida?

Anicet Lavodrama: El deporte te coloca constantemente ante la dificultad, y eso te obliga a crecer. La competición, los árbitros, los entrenamientos… te empujan a perfeccionarte técnica, táctica y físicamente. Representas a una camiseta, a una ciudad, a un país. Es como la vida: convivir, cooperar, competir. El deporte enseña valores que se aplican fuera de la pista: trabajo en equipo, resiliencia, disciplina, superación. La vida es competencia. En turismo, en la industria, en la agricultura… hay que ser los mejores. El deporte te enseña a hacerlo con método, esfuerzo y ética.

Tim Shea: Llegamos al Cuestionario del Pirata, un pequeño test para conocer tu lado más humano.

  1. El mejor sándwich: el de pulpo.
  2. Qué cosa deberías tirar: mis zapatillas antiguas.
  3. Animal más aterrador: la serpiente.
  4. Manzanas o naranjas: naranjas.
  5. Autógrafo pedido: al Dr. J, Julius Erving.
  6. Gatos o perros: perros (aunque mi hija tiene once gatos).
  7. Película de acción favorita: The Equalizer, de Denzel Washington.
  8. Olor favorito: el del mango maduro.
  9. Olor menos soportable: las plantas de celulosa en Galicia.
  10. ¿Vale la pena hacer ejercicio?: siempre.
  11. Con o sin gas: sin gas.
  12. App más usada: WhatsApp.
  13. Canción para toda la vida: Easy Skanking, de Bob Marley.
  14. Cinco palabras para definir tu vida: perspectiva, familia, amistad, creatividad y paz.

Tim Shea: He tenido grandes jugadores —Walter Berry, Andre Turner, Carlos Lisboa—, pero siempre me quedó la espina de no haberte podido entrenar. Quizás tú tuviste suerte. (Ríe). En nombre de Piratas del Basket, quiero agradecerte sinceramente. Eres único, Anicet. Ojalá nos veamos pronto en Galicia para compartir un pulpo y un buen vino.

Anicet Lavodrama: Gracias a ti, Tim. El deporte nos unió y siempre lo hará. Galicia significa mucho para mí, y también nuestra amistad. Nos veremos muy pronto.