La noche en el Mediolanum Forum se presentaba como un desafío mayúsculo para el EA7 Emporio Armani Milan. Con un parte médico interminable y sin Ettore Messina al mando —ausente por síntomas gripales—, el equipo lombardo debía afrontar un duelo de EuroLeague sostenido por la improvisación y el carácter. Al final, sobrevivió mejor que su rival. Y, con Peppe Poeta dirigiendo desde la banda, firmó un 80-72 que vale su primera victoria continental como técnico principal.
El encuentro tuvo en Armoni Brooks a su catalizador ofensivo. El escolta volvió a demostrar su capacidad para dinamitar partidos: 23 puntos y cinco triples, un impacto imprescindible en un choque donde cada racha valía oro. Leandro Bolmaro, con 15 puntos, fue el acompañante más fiable en una noche en la que el peso del resultado no podía caer sobre demasiadas espaldas.
La lista de ausencias explicaba por sí sola lo que estaba en juego. Además de Messina y Shavon Shields —ambos fuera por un cuadro gripal—, Marko Guduric se cayó a última hora por fatiga muscular. A ello se sumaban las bajas ya conocidas de Zach LeDay, Lorenzo Brown y Ousmane Diop. Un panorama complejo que obligó a Poeta a reinventar rotaciones y ritmos.
Sin embargo, ASVEL no llegaba en mejores condiciones. El equipo francés también viajaba con su propio parte médico: Nando De Colo, Shaquille Harrison, Melvin Ajinca, Edwin Jackson y Thomas Heurtel continúan fuera, equilibrando de manera forzada un duelo donde la disponibilidad pesaba tanto como el talento.
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Pese a todo, el conjunto visitante encontró respuesta ofensiva en Glynn Watson, autor de 25 puntos, y en Armel Traoré, que añadió 19. Ambos sostuvieron a ASVEL en sus mejores fases, evitando que Milan abriera distancias decisivas demasiado pronto.
Milan había empezado marcando territorio: 18-9 tras el primer cuarto, una declaración de intenciones sustentada en buena circulación y energía en las líneas de pase. Al descanso, la renta se mantenía estable (40-32), sin permitir a ASVEL correr ni imponer físico.
El tercer cuarto abrió la puerta al suspense. ASVEL redujo la diferencia hasta los tres puntos (49-46), y aunque Milan cerró el periodo cinco arriba (56-51), el partido había cambiado de tono: cada posesión era un examen.
Ya en el tramo decisivo, cuando el margen era inexistente, aparecieron los disparos que decantaron todo. Giampaolo Ricci y Brooks conectaron dos triples clave para colocar el 66-57. ASVEL aún resistió, acercándose de nuevo a cuatro puntos (66-62), pero la última palabra volvió a ser de Brooks. Con dos triples consecutivos (72-64), apagó cualquier intento de remontada. Los franceses ya no pudieron convertir el duelo en una posesión final apretada, y Milan firmó un triunfo tan sufrido como valioso.