Brunson toma el mando y guía a los Knicks en una noche de resistencia colectiva ante Miami, 125-132

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Jalen Brunson convirtió el partido en un escenario propio y sostuvo a los New York Knicks en una noche que exigía liderazgo. Sus 47 puntos, la cifra más alta de su temporada, marcaron el camino en la victoria por 132-125 frente a Miami Heat este domingo, un triunfo construido desde la respuesta colectiva a una ausencia inesperada: la de Karl-Anthony Towns en ataque.

El pívot apenas aportó dos puntos y seis rebotes en 29 minutos, quedándose sin anotar durante los primeros 25:02 del encuentro y firmando su anotación más baja desde que viste la camiseta de los Knicks. Lejos de convertirse en un lastre, su discreción ofensiva obligó a otros a dar un paso al frente. Y lo hicieron.

Brunson asumió el mando, pero no estuvo solo. Mikal Bridges firmó una actuación quirúrgica desde el perímetro, con 24 puntos y un sobresaliente 6 de 7 en triples. Josh Hart añadió presencia y energía con 13 puntos y 10 rebotes, mientras que OG Anunoby reservó todo su impacto anotador para después del descanso, cuando anotó los 18 puntos que figuran en su hoja estadística.

El crecimiento del equipo fue especialmente evidente en la segunda mitad, cuando los Knicks encontraron soluciones constantes mientras el partido se apretaba. Miami se mantuvo con vida gracias a un imponente Kel’el Ware, autor de 28 puntos y 19 rebotes, que sostuvo a los Heat en ambos lados de la pista. Un triple suyo —el quinto de la noche— y dos tiros libres posteriores de Jaime Jaquez Jr. redujeron la ventaja local a solo dos puntos (120-118) con 3:12 por jugarse.

La reacción neoyorquina fue inmediata y definitiva. Un parcial de 8-0, iniciado con un triple de Bridges y continuado con tres tiros libres de Brunson tras una falta flagrante, volvió a abrir el partido y dejó sin margen de respuesta a Miami.

El dominio ofensivo de Brunson ya había quedado claro mucho antes. Junto a Bridges, sumó 45 de los 66 puntos de los Knicks en la primera mitad. Entre ambos convirtieron 9 de los 13 triples del equipo antes del descanso, culminando el esfuerzo con un lanzamiento de tres de Brunson a falta de 0,8 segundos para el intermedio que permitió a New York marcharse al vestuario con cuatro puntos de ventaja.

Con esta victoria, los Knicks mejoran su balance hasta el 20-8, reforzando además su fortaleza en casa con un registro de 14-2. Para Miami, la derrota supone la séptima en los últimos ocho partidos y deja al equipo con un balance de 15-14, pese al enorme esfuerzo individual de Ware.

Una noche que no fue sencilla, pero que terminó siendo una demostración clara de carácter, profundidad y capacidad de respuesta por parte de New York, liderado por un Brunson en estado absoluto de confianza.