Clifford Omoruyi firma por dos temporadas con el Maccabi Tel Aviv

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Maccabi Rapyd Tel Aviv ya tiene nuevo pívot procedente de la NCAA. El club israelí anunció la incorporación del nigeriano Clifford Omoruyi (23 años, 2,11 m), que completa la rotación interior del equipo de Oded Katash Según el comunicado oficial: “Maccabi Rapyd Tel Aviv ha firmado a Clifford Omoruyi (2,11 m, 23) con un contrato de dos años. El pívot nigeriano aporta atletismo, excelente defensa, rebote ofensivo, intimidación con tapones, una gran ética de trabajo y la capacidad de aprovechar su envergadura y salto para finalizar por encima del aro”. Omoruyi llega tras cinco temporadas universitarias en Estados Unidos, y a las puertas de cumplir 24 años da el salto al baloncesto europeo para reforzar un juego interior en el que figuran Roman Sorkin, TJ Leaf, Jaylen Hoard y Marcio Santos. El entrenador Oded Katash dio la bienvenida a su nuevo fichaje: “Le damos la bienvenida a Cliff, que se une a nuestra familia. Es un jugador con un físico importante e instinto natural, con presencia en ambos lados de la cancha. Nos aportará energía, rebote y atletismo. Tiene un gran margen de mejora y no tengo dudas de que nos ayudará a alcanzar nuestros objetivos”. En la misma línea, el director deportivo Claudio Coldebella explicó la elección: “Buscábamos un pívot con presencia física y dinamismo. Uno capaz de rebotear al máximo nivel, especialmente en ataque, proteger la pintura e intimidar con su atletismo, además de defender bien el pick-and-roll. También que pueda correr la cancha y complementar la velocidad de nuestros exteriores”. El propio jugador expresó su entusiasmo en la web oficial del club: “He oído que la afición aquí ama mucho al baloncesto y al equipo. Estoy deseando empezar a jugar delante de los fans. ¡Vamos Maccabi!”. Nacido en Benin City (Nigeria) el 11 de octubre de 2001, Omoruyi comenzó jugando al fútbol antes de dar el salto al baloncesto a los 14 años. A los 16 se trasladó a Estados Unidos y compitió en high school en Nueva Jersey. En su último curso promedió 14,2 puntos, 11,5 rebotes y 5,4 tapones por partido, cifras que le abrieron las puertas de la NCAA. Eligió Rutgers, donde progresó año tras año hasta consolidarse como referencia interior. En su tercera temporada firmó 13,2 puntos, 9,6 rebotes y 2,1 tapones de media, aumentando su impacto defensivo en la cuarta con 2,7 tapones por encuentro. Gracias a la cláusula extraordinaria derivada de la pandemia, disputó un quinto año universitario en Alabama. Con los Crimson Tide promedió 7,9 puntos (74,3% en tiros de dos), 6,5 rebotes y 1,1 tapones por partido en su última campaña.