Stephen Curry convirtió el Frost Bank Center en su propio escenario y castigó a los Spurs con una exhibición descomunal. Sus 46 puntos sostuvieron a unos Golden State Warriors que terminaron imponiéndose 125-120, pese a que San Antonio firmó una noche inédita con los triple-dobles de Victor Wembanyama y Stephon Castle, los primeros compañeros en lograrlo simultáneamente en la historia de la franquicia.
Curry fue el punto de inflexión absoluto. Después de un primer tiempo en el que los Warriors sobrevivieron como pudieron, el base explotó tras el descanso: 29 de sus puntos llegaron en la segunda mitad, incluyendo 22 solo en un tercer cuarto incendiario. Ahí encadenó 5 de 9 en triples y convirtió sus nueve tiros libres, liderando la remontada y devolviendo a Golden State a la pelea tras haber estado 16 abajo.
El cuarto triple de Curry de la noche cambió la dinámica por completo, dándole a los Warriors una ventaja de 74-73 a falta de cinco minutos del tercer periodo, la primera desde los compases iniciales. A partir de ahí, Golden State no volvió a mirar atrás, apoyado también en los 28 puntos y ocho asistencias de Jimmy Butler, además de los 19 puntos de Moses Moody. La victoria cortó una racha negativa en la que el equipo había perdido tres de los últimos cuatro encuentros.
San Antonio, por su parte, ofreció momentos de enorme brillantez ofensiva, especialmente en la primera mitad. Wembanyama firmó otro partido para el archivo: 31 puntos, 14 rebotes y 10 asistencias, su cuarto triple-doble en la NBA, apenas dos días después de los 38 puntos y 12 rebotes en Chicago. Castle lo acompañó con 23 puntos, 10 rebotes y 10 asistencias en una noche histórica para los dos jóvenes pilares de los Spurs.
El equipo local llegó a dominar gracias a tres alley-oops espectaculares en el segundo cuarto: uno finalizado por Castle a pase de Wembanyama y dos más firmados por Luke Kornet con asistencias de Castle y Devin Vassell. En defensa, Wembanyama volvió a dejar su sello: un tapón sobre un triple lejano de Draymond Green, proyectándose desde la línea de tiros libres para prolongar su racha a 96 partidos consecutivos con al menos un bloqueo.
Sin embargo, todo ese impulso se desvaneció cuando Golden State aceleró el ritmo y llevó el partido al territorio de Curry. La diferencia en los tiros libres evidenció el cambio de tendencia: los Warriors acabaron 32 de 36 desde la línea, frente al 14 de 16 de San Antonio.
Para los Spurs, que estaban invictos en casa esta temporada y acumulaban tres victorias seguidas, fue su primera derrota en su pabellón. Golden State, en cambio, logró equilibrar su larga gira —ahora 1-1 en un viaje de seis partidos— con una de esas noches que, cuando Curry toma fuego, se convierten en imposibles de contener.