Damian Lillard vuelve a los Blazers
Uno de los regresos más emotivos que podía ofrecer el mercado NBA se ha hecho realidad. Damian Lillard, símbolo absoluto de los Portland Trail Blazers durante más de una década, regresa a la franquicia de Oregón con un contrato de 3 años y 42 millones de dólares
El base, recientemente cortado por los Milwaukee Bucks, vuelve al equipo de su vida para cerrar el círculo, aunque todo indica que se perderá la temporada 2025-26 casi por completo a causa de su lesión en el tendón de Aquiles.
El acuerdo incluye una cláusula de no traspaso y una opción de jugador para el tercer año, tal y como ha revelado Shams Charania. Aunque ya no está en su mejor momento físico, Lillard mantendrá su impacto económico gracias a los 22,5 millones de dólares anuales que aún le deben los Bucks, lo que asegura estabilidad en su cuenta corriente hasta los 38 años. Si cumple este nuevo contrato al completo, todo apunta a que colgará las botas en el mismo lugar donde construyó su legado.
Desde lo deportivo, el fichaje es una apuesta emocional tanto para la franquicia como para el jugador. Los Blazers han empezado a trazar una nueva etapa con una identidad defensiva más marcada, pero sin una referencia clara que capitalice la atención como lo hacía Lillard en su día. Cronin y la directiva saben que este movimiento no acelera su reconstrucción, pero han decidido que abrirle las puertas a su leyenda era lo correcto. Por historia. Por gratitud. Y porque a veces el corazón también dicta el rumbo.