Philadelphia 76ers puede no haber terminado su verano. Tras el bombazo de LeBron James y la llegada de Jaylen Brown, la franquicia de Pensilvania aparece ahora vinculada a Draymond Green, uno de los grandes símbolos de los Golden State Warriors.
Según la información publicada por Clutch Points, Green estaría valorando la posibilidad de salir de Golden State para reunirse con LeBron en Philadelphia. El movimiento sería sorprendente, pero encajaría dentro de una idea muy clara: apurar una nueva ventana para pelear por el anillo.
El contexto tiene mucha miga. Draymond había rechazado su opción de jugador de 27,7 millones de dólares con los Warriors, en parte para facilitar margen a Golden State en su intento de atraer a LeBron. Pero la decisión de James de firmar con los Sixers ha cambiado el tablero.
El obstáculo es enorme: el dinero. Philadelphia apenas podría ofrecerle un contrato mínimo, muy lejos de las cifras que Green podía manejar si renovaba en San Francisco. Además, tendría que aceptar un rol diferente, probablemente como pieza de rotación detrás de nombres como LeBron, Joel Embiid y Jaylen Brown.
Green viene de disputar la temporada 2025/26 con Golden State Warriors, donde promedió 8,4 puntos, 5,5 rebotes y 5,5 asistencias en 68 partidos, con 32,6% en triples. Números que no explican del todo su impacto, porque su valor sigue estando en la defensa, la lectura, el carácter competitivo y su capacidad para ordenar al equipo desde atrás.
Para los Sixers, sumar a Draymond sería añadir experiencia de campeón, dureza defensiva y un perfil que no necesita tiros para influir. Para el jugador, supondría una decisión de enorme sacrificio económico, pero también la posibilidad de jugar junto a LeBron en un equipo construido para ganar ya.
De momento es solo un escenario en estudio. Pero después de lo ocurrido con LeBron, Philadelphia se ha convertido en el gran imán del mercado NBA.