Dwight Howard sale de su retirada a los 40 años y jugará en Georgia

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Dwight Howard no ha terminado. El pívot estadounidense, que anunció su retirada del baloncesto profesional el pasado marzo, ha cambiado de opinión y jugará a partir de octubre en el Black Fortress Tbilisi, en Georgia.

El anuncio, y el juego de palabras

Lo comunicó él mismo en un vídeo en Instagram, jugando con el nombre de su estado natal: dijo que se marchaba a Georgia, pero aclarando que no a su Atlanta natal sino a Tiflis. Explicó que vio las banderas georgianas en los comentarios de su publicación anterior y decidió que ese era el destino del viaje, y añadió que Superman está ya oficialmente en camino, prometiendo animar la cancha a partir de octubre.

Es decir, según su propia versión, eligió club leyendo comentarios de aficionados en redes sociales. Que sea literal o parte de la puesta en escena es discutible, pero encaja con la manera de comunicar que ha tenido siempre.

Un trotamundos desde 2022

Howard no juega en la NBA desde 2022. Desde entonces ha ido acumulando destinos: los Taoyuan Leopards en Taiwán, donde fue All-Star de la liga T1, la liga puertorriqueña, la BIG3 y la liga de Dubái. Este mismo mes participa en partidos de exhibición en Asia antes de incorporarse a su nuevo club.

El currículum, en cambio, es de otra dimensión. Número uno del Draft de 2004 por los Orlando Magic, ocho veces All-Star, tres veces Mejor Defensor del Año y campeón de la NBA en 2020 con los Lakers. En dieciocho temporadas en la liga promedió 15,7 puntos y 11,8 rebotes, siendo durante años la referencia defensiva y reboteadora de la competición. Cumplirá 41 años en diciembre.

Qué es el Black Fortress Tbilisi

El club es de creación reciente y viene de proclamarse campeón de la segunda categoría georgiana, lo que le da acceso a la máxima división a partir de octubre.

El movimiento tiene, evidentemente, más de operación de imagen que de refuerzo deportivo. Un club recién ascendido en una liga menor del Cáucaso no ficha a un ocho veces All-Star por rendimiento: lo ficha por visibilidad. Y a Howard, a los 40 años y con la carrera ya cerrada al máximo nivel, le sirve para seguir jugando y para mantener viva su marca personal.

Curiosamente, el baloncesto georgiano está estos días en boca de todos por otro motivo: su selección ha sido una de las revelaciones de la ventana de clasificación al Mundial, con victorias ante Montenegro y Portugal apoyada en Toko Shengelia, Goga Bitadze y Sandro Mamukelashvili.