El regreso de Anthony Edwards marcó el desenlace de una noche intensa en Minneapolis. Tras perderse tres partidos por lesión, el escolta volvió a escena con autoridad y condujo a los Minnesota Timberwolves a una victoria por 112–107 frente a los Oklahoma City Thunder, infligiendo al vigente campeón apenas su tercera derrota de la temporada.
Edwards firmó 26 puntos y 12 rebotes en su vuelta, pero reservó su impacto decisivo para el tramo final. Con 38,5 segundos por jugarse, convirtió el triple que puso por delante a Minnesota en un momento de máxima presión. A partir de ahí, completó una secuencia clave: capturó un rebote defensivo que dio pie a dos tiros libres de Julius Randle y, en la siguiente posesión, robó el balón a Shai Gilgeous-Alexander para cerrar definitivamente el triunfo.
El partido se sostuvo durante muchos minutos en la igualdad y el desacierto. La primera mitad estuvo marcada por la dureza en ambos aros, con los Timberwolves lanzando un 34% en tiros de campo y el Thunder quedándose en un 39%. Ni siquiera la línea de personal ofreció alivio a los locales, que a lo largo del encuentro solo convirtieron 33 de 47 tiros libres, su cifra más alta de intentos en la temporada.
Pese a ese contexto, Minnesota encontró respuestas en los momentos clave. Julius Randle aportó 19 puntos en una noche complicada en el tiro (3 de 15), pero su participación fue determinante incluso en el error: tras anotar un tiro libre y fallar el siguiente a falta de 53 segundos, los Wolves conservaron la posesión estando dos abajo, una acción que terminó desembocando en el triple decisivo de Edwards.
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El apoyo ofensivo llegó también desde otros frentes. Donte DiVincenzo y Naz Reid sumaron 15 puntos cada uno, mientras que Rudy Gobert dominó el rebote con 14 capturas para un equipo que el pasado mes de mayo había caído ante Oklahoma City en cinco partidos en las finales del Oeste.
En el lado visitante, Shai Gilgeous-Alexander volvió a sostener al Thunder con 35 puntos y siete asistencias. Oklahoma City, con un balance de 25–3, encajó su segunda derrota en tres partidos tras un inicio de curso casi perfecto (24–1), prolongando un tramo menos dominante después del título conquistado la temporada pasada.
El ambiente en el Target Center estuvo especialmente cargado. Coincidían el inicio del parón festivo, una retransmisión nacional y la visita del campeón, y la tensión se trasladó pronto al banquillo local. Chris Finch fue expulsado a mitad del primer cuarto tras protestar de forma airada varias acciones que consideró faltas no señaladas, teniendo que ser contenido por sus asistentes y por la seguridad del equipo mientras continuaba sus protestas hacia los árbitros.
Minnesota resistió un partido espeso, gestionó mejor los detalles finales y encontró en el regreso de Edwards el factor diferencial para derribar a uno de los equipos más sólidos de la liga en un cierre cargado de dramatismo.