El AS Monaco Basket ha pasado, en cuestión de días, de celebrar un título a mirar de frente el escenario más duro posible. El equipo monegasco, reciente campeón de la liga francesa, ha sido apartado provisionalmente de las competiciones nacionales para la temporada 2026/27 por no acreditar garantías económicas suficientes.
La resolución de la DNCCG, el organismo encargado de supervisar las finanzas de los clubes en Francia, deja al Monaco sin plaza en la LNB. No se trata solo de perder la oportunidad de defender la corona conquistada esta misma temporada: el problema amenaza directamente la continuidad del proyecto tal y como se conocía hasta ahora.
El club ya había dado señales de fragilidad durante los últimos meses. Los problemas financieros condicionaron el tramo final del curso y obligaron a buscar soluciones urgentes para poder terminar la temporada. Aun así, el equipo logró sostenerse deportivamente y acabó levantando el título, en una paradoja que ahora resulta todavía más llamativa.
La exclusión supone un golpe enorme para una entidad que venía acostumbrada a moverse en la élite europea. Sin campeonato nacional y con su presencia continental también en entredicho, el Monaco queda en una situación límite para planificar plantilla, presupuesto y calendario competitivo.
La decisión no es todavía definitiva. El club puede recurrir ante la Federación Francesa, que deberá resolver antes del 20 de julio. Además, hay otra fecha marcada en rojo: el 10 de julio, cuando la justicia monegasca debe pronunciarse sobre el futuro inmediato de la entidad tras las medidas económicas que permitieron cerrar el último curso.
El caso del Monaco deja una imagen impactante: un campeón recién coronado que, antes incluso de empezar a preparar la defensa del título, pelea por seguir compitiendo.