El Herbalife Gran Canaria lucha pero no sobrevive en Zagreb (97-90)

El Herbalife Gran Canaria sufrió una remontada en el último cuarto, marcado por las decisiones arbitrales

Luis Casimiro se vio obligado a poner en pista un quinteto inédito debido a las bajas de Eulis Báez y Darko Planinic, y las molestias de Kyle Kuric y Richard Hendrix. Paulí, Aguilar y Pasecniks se estrenaron como titulares en la presente temporada

El Cedevita, que contaba con la notable ausencia de Pierre Jackson, aprovechó la coyuntura para arrancar con un parcial de 7-0 liderado por Marko Tomas. Los grancanarios, no obstante, supieron jugar con sus armas. Sasu Salin abrió fuego con un triple y Anzejs Pasecniks empezó a hacerse grande bajo el aro rival. El letón convirtió cinco puntos consecutivos para despertar al conjunto isleño, que poco a poco fue adaptándose al tempo del partido.

Pese a las bajas y los problemas físicos, los amarillos siguieron haciendo un trabajo muy serio en ataque. En defensa, sin embargo, sufrían a la hora de cerrar el rebote. Miro Bilan y Karlo Zganec hacían daño una y otra vez, recogiendo todo tiro errado por sus compañeros para convertir los fallos en puntos, normalmente desde la línea de 4,60. La superioridad física en la pintura era factor diferencial en el marcador (24-19).

Tras conceder ocho rebotes ofensivos en diez minutos, los de Luis Casimiro apretaron las tuercas bajo su aro para, desde la defensa, intentar reaccionar. Lo hizo de inicio con un parcial de 0-5 gracias a un triple de Kuric y un mate a una mano de Rabaseda que igualaba el choque. Tras un tira y afloja favorable a los croatas, fue el propio Rabaseda quien anotaba bajo el aro (30-31, minuto 24) para dar la primera ventaja a los isleños en toda la noche.
Veljko Mrsic, consciente del poderío amarillo cuando entra en inercia positiva, no dudó en pedir tiempo muerto.

Cedevita recuperó sensaciones en la lucha física a pesar de ver cómo Albert Oliver anotaba la enésima canasta inverosímil de su carrera, de espaldas nada más recibir a 0,6 segundos del final de la posesión. El conjunto local consiguió remontar un déficit que llegó a ser de tres puntos. Con 46-45 en el electrónico y poco más de seis segundos de primera parte, la pizarra de Casimiro surtió efecto para encontrar a Salin en la esquina y que el finés convirtiera un triple sobre la bocina (46-48).

Cedevita reina en la locura arbitral

Tras la reanudación los claretianos mantuvieron la buena dinámica que les había permitido enfilar el túnel de vestuarios con ventaja. Tanta fue la semejanza que la primera acción fue la misma que la última de la primera parte: un triple de Sasu Salin. Al finés le siguió Royce O’Neale y fue entonces cuando Bo McCalebb arrancó su recital.

El de Nueva Orleans exhibió toda la velocidad que ha caracterizado siempre a su juego y protagonizó un parcial que fue de 4-16 y disparó a los amarillos (50-64, minuto 24) en el electrónico. McCalebb anotó, asistió y dirigió haciendo daño una y otra vez a la defensa croata, que en ataque solo encontraba a Miro Bilan como argumento para debatir el dominio grancanario.

Sin embargo, apoyados nuevamente en la superioridad en el rebote, los de Mrsic lograron reaccionar y con un parcial de 9-2 obligaron a Casimiro (59-66, minuto 27) a pedir tiempo muerto. Las fluctuaciones en el marcador se detuvieron por las continuas faltas personales y los desaciertos por parte de ambos equipos. En medio de la locura, el Granca logró mantener la ventaja a pesar del empuje de un Cedevita que, además de Bilan, tenía en James y su desafío a la gravedad su mayor arma (67-74).

Tras los primeros tres minutos del último cuarto, el Herbalife Gran Canaria parecía coger de nuevo carrerilla con el objetivo de distanciarse del Cedevita en el marcador y lograr cerrar el triunfo. Aguilar, a una mano, la hundía (69-81, minuto 33) y parecía asegurar un final de encuentro cómodo.

Sin embargo, el cuadro balcánico no desesperó y, poco a poco, fue metiéndose en el partido. Lo hizo, cómo no, desde el rebote ofensivo, pero también desde la línea de personal. Y es que los isleños recibieron dos faltas técnicas y una antideportiva en cuestión de minutos que ayudaron, estadísticamente, a que el encuentro se nivelase.

Marko Tomas, esencial durante todo el choque a la sombra de Bilan y James, anotó una bandeja al contrataque (84-83, minuto 37) para adelantar a los suyos. La siguiente acción fue importante. Tras una falta, Albert Oliver recibió técnica al ir a hablar con el árbitro. En una sola posesión el resultado se convirtió en 87-83. Los claretianos, aturdidos por las numerosas faltas en contra, no lograban hallar la manera de anotar. Sin embargo, a pesar del arbitraje, de las bajas y de todos los factores en contra, el Herbalife Gran Canaria luchó hasta el último segundo y llegó a estar a cuatro puntos, y con posesión, a ocho segundos del final del encuentro.

La remontada no se produjo y los claretianos encajaron así la primera derrota del curso en Europa. Los grancanarios, eso sí, siguen líderes del Grupo A con una victoria de ventaja más el average.

Nota de prensa Herbalife Gran Canaria