El Kids&Us Manresa arrancó la pretemporada con un triunfo contundente ante el Cheshire Phoenix (113-91) en un partido que se rompió antes del descanso y que nunca tuvo historia. El matiz obligado llega desde el otro banquillo: el conjunto inglés disputaba su segundo encuentro en apenas doce horas, después de haber caído la víspera ante el Bàsquet Girona por 93-77.
Un arranque impropio de agosto
Los del Bages salieron con una intensidad poco habitual en un primer partido de preparación y se pusieron 27-16 en un visto y no visto. Con la defensa inglesa blanda y sin acierto en ataque, la diferencia se disparó hasta el 60-39 al descanso, cifra que dejó el resto del encuentro como un trámite de rodaje.
La reanudación trajo algo de acierto exterior del Cheshire, pero no cambió nada. El Manresa siguió inspirado en ataque bajo la dirección de Ferran Bassas y, en el último cuarto, prolongó el festival anotador.
Las dos noticias del partido
La buena es la vuelta de Hugo Benítez. El base reapareció tras la lesión que lo dejó fuera en el tramo final del curso pasado, y lo hizo desde el inicio, en un equipo donde su recuperación cambia bastante las cosas en la dirección.
La otra es el estreno de Chibuzo Agbo, uno de los fichajes del verano. El alero nigeriano destacó en el último periodo con una polivalencia física evidente en las jugadas de transición, que es exactamente el terreno donde el Manresa quiere hacerle daño a los rivales.
En el capítulo negativo, el escolta Gerard Fernández tuvo que retirarse en el tercer cuarto por un golpe en la pierna, sin que por el momento haya más detalles sobre el alcance.
El equipo de Diego Ocampo vuelve a jugar el 3 de septiembre a las 20:30, ante el Asisa Joventut, en Sant Julià de Vilatorta.