El Monbus Obradoiro continúa con las celebraciones con motivo del 50 aniversario del club y, entre ellos, no podía faltar el homenaje a todos aquellos que estuvieron al frente del equipo a lo largo de toda su historia: sus entrenadores

Así, se rendirá homenaje a Raúl Víctor López ‘Vitolo’, José Manuel Couceiro, Carlos Lamela, Fernando Valenzuela, Jorge Peleteiro, Pepe Casal, Todor Lazic, Julio Bernárdez, Alfonso Rivera, Manuel Fernández Rey ‘Pirulo’, José María Malvar, Javier Lorenzo, Tim Shea, Tonecho Lorenzo, Pepe Martínez Casal, Óscar Martínez, Emilio Suárez, Nacho Parajuá y Curro Segura.

Javier Lorenzo: “Estoy muy agradecido de que desde el club se recuerde a los entrenadores que pasamos por allí”

Cuando Javier Lorenzo recibió la llamada para comunicarle que realizaría un homenaje a los entrenadores obradoiristas explica que se sintió “agradecido de que desde el club se recuerde a los entrenadores que pasamos por allí. En ese momento se me agolparon un montón de recuerdos de la época y me vinieron a la mente todas las personas que estuvieron en el camino en esa etapa. Para mí fue un paso importante porque era un entrenador joven, llegué con 30 años después de mi trayectoria en el OAR Ferrol, y era una oportunidad importante”.

Javier llegó al Obra en el 1990 para entrenar al equipo en la 1ª División, pero un problema con la recepción del aval excluyó al Obradoiro de la Primera B y el club tuvo que militar en Autonómica esa temporada (1990-91).

El exentrenador obradoirista confiesa que “al principio fue duro, pero fue una escuela muy buena para cualquier entrenador. Tuvimos que levantar a un grupo de jugadores que estaban en la misma situación que tú y conseguir un trabajo día a día, de afrontar los partidos en una categoría en la que prácticamente no tenías rival. Y conseguimos hacerlo con una seriedad tremenda. Esa etapa significó trabajar con el mejor equipo técnico que pude haberme encontrado en mi carrera y haber realizado un trabajo y sacrificio enormes con todo el grupo de jugadores que me encontré. Mi estancia en Santiago fue muy enriquecedora a nivel personal y profesional”.

Javier destaca que “el paso por el Obra te deja varias cosas. La primera es la amistad porque es algo que siempre estuvo presente, no solo entre el cuerpo técnico, sino también con los jugadores y los directivos. La segunda es eso que todos resumimos en la palabra ‘obradoirismo’, es algo que tenemos. Los que pasamos por el Obra y nos juntamos cada año es algo que notamos”.

Pepe Martínez: “Para mí ser entrenador del Obra lo fue todo”

El nombre de Pepe Martínez siempre estará presente en la historia del club al tener el récord de ser el entrenador que más temporadas estuvo al frente del banquillo obradoirista: nada más y nada menos que doce.

Pepe confiesa que “siempre es una alegría que se acuerden de uno y más habiendo estado tantos años en este club. Fue una aventura apasionante, una travesía por el desierto desde las categorías más bajas hasta llegar a la élite del baloncesto español. Para mí ser entrenador del Obra lo fue todo. Era aficionado y luego pasé a formar parte del club y recuerdo los más de veinte años con mucho orgullo y satisfacción del trabajo bien hecho y cumplido, además de venirse a la mente todos los jugadores que tuve a mi cargo y toda la ayuda que nos prestó tanta gente”.

El ex técnico recuerda cómo era todo en esa época: “Ahora también lo decís y creo que es algo que se mantuvo a lo largo de la historia del club: Siempre fuimos una familia. Y esa fue la clave de poder resistir, aguantar y cumplir los objetivos. Mis años como entrenador fueron de baloncesto amateur, que es diferente a lo profesional de ahora. Pero al final todos los equipos tienen un componente de unión, de unos valores de solidaridad entre el grupo. Si eso no se cumple, seas o no profesional, no sirve de nada”.

Si tiene que elegir un solo recuerdo de tantos años en el club, escoge “el ascenso a Primera Nacional en 2004 porque fue muy importante. Devolvíamos al club a la categoría que había perdido cuando nosotros lo cogimos. Y además por cómo fue: con una canasta de Vilas en el último segundo, con el balón en el aire y el reloj a cero. Y lo conseguimos. Eso no se olvida en la vida”.

Curro Segura: “Haber sido parte de la historia del club es una alegría enorme”

Curro Segura llegó al club en el momento más dulce para el conjunto obradoirista: el regreso a la ACB en el 2009.

El técnico no podrá estar en el homenaje de este domingo al encontrarse trabajando en Grecia, pero asegura que “que se realice este acto el domingo y que mi nombre esté ahí, me enorgullece. Estoy muy agradecido, de corazón. Este club tiene la historia que tiene y tuvo que luchar mucho por volver a estar donde merece. Creo que el Obra es uno de los ejemplos a seguir en la Liga en estabilidad, esfuerzo, trabajo y dedicación. Haber sido parte de la historia del club para mí es una alegría enorme”.

¿Y qué se encontró Curro Segura cuando llegó a Santiago en 2009? “A un grupo de gente con una ilusión tremenda por cumplir un sueño por el que llevaban años luchando y que se hacía realidad ese verano. Gente con muchas ganas de trabajar y con toda la intención de devolver a la ciudad de Santiago al primer nivel de baloncesto. Por desgracia, tuvimos muchas lesiones y no conseguimos mantener la categoría, pero en el recuerdo quedan las victorias en casa, el debut ante el Barcelona en el que acababa de fichar Ricky Rubio con la enorme repercusión mediática que tuvo, las victorias ante Unicaja, el Real Madrid, la Penya… Partidos en los que la gente en Sar disfrutó con el equipo. También el recuerdo del Miudiño, que aún se me ponen los pelos de punta. Eso queda grabado para siempre. Y, sobre todo, lo que queda son las personas. El numeroso grupo de amigos que tengo de esa temporada y gente con la que sigo manteniendo contacto y siguen siendo amigos de verdad. Estoy muy contento de haber formado parte de esta historia y muy feliz de que siga adelante y de que se sigan celebrando aniversarios, que es la mejor noticia”.

nota de prensa Monbus Obradoiro