El Real Madrid arrolla a Girona tras el descanso y firma una victoria contundente, 112-76

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Del intercambio de golpes inicial al dominio absoluto tras el paso por vestuarios. El Real Madrid se impuso con autoridad al Bàsquet Girona (112-76) en un partido claramente dividido en dos mitades: una primera vertiginosa y ofensiva, y una segunda en la que el conjunto blanco elevó el nivel defensivo hasta romper el encuentro de forma definitiva.

El plan de Sergio Scariolo incluyó rotaciones amplias y reparto de minutos. Con jugadores habituales de alta carga como Edy Tavares, Mario Hezonja y Gabi Deck dosificados, el foco se desplazó hacia quienes ven menos pista. Y varios respondieron. Gabriele Procida, titular, aprovechó la oportunidad con una actuación sólida y convincente, dejando señales claras de crecimiento y encaje en la dinámica del equipo. También David Kramer e Izan Almansa sumaron minutos de calidad.

La primera mitad fue puro vértigo. El Madrid marcó un ritmo altísimo desde el salto inicial y Girona aceptó el desafío, dando lugar a un partido de ida y vuelta, cargado de transiciones, circulación rápida y acierto exterior. El resultado fue un marcador desbordado al descanso: 59-49.

Los números reflejaron el festival ofensivo. El Madrid firmó un 65% en tiros de dos (13/20) y un 47% en triples (9/19), mientras que Girona respondió con 53% en tiros de dos (10/19) y un notable 57% desde el perímetro (8/14). A ese ritmo, los blancos alcanzaron 15 asistencias en solo 20 minutos, y la valoración conjunta al descanso se disparó hasta un 78-49, cifras impropias de un partido equilibrado en defensa.

Ni Scariolo ni Moncho Fernández quedaron satisfechos con lo visto atrás. El mensaje fue claro, y el Madrid lo entendió mejor. El intercambio de triples dio paso a un control más firme del juego, con mayor agresividad defensiva y mejor selección ofensiva. El parcial del tercer cuarto (27-16) abrió una brecha definitiva y dejó el marcador en 86-65 al final del periodo. A esas alturas, el Madrid ya había alcanzado los 86 puntos con un cuarto entero aún por disputarse.

El último acto fue una prolongación del dominio blanco. Girona, sin energía ni capacidad de reacción, fue perdiendo contacto con el partido. El Madrid alcanzó los 100 puntos a falta de cuatro minutos y gestionó el tramo final sin levantar el pie del acelerador defensivo, cerrando el choque con un contundente 112-76.

En el apartado individual, Trey Lyles fue el máximo anotador con 16 puntos, mientras que la valoración destacó a Campazzo, Kramer y Procida, todos con 19. Kramer, especialmente intenso tras el descanso, lideró varias acciones defensivas clave. Procida firmó 15 puntos, diez de ellos en apenas siete minutos iniciales, confirmando su impacto desde el inicio. Izan Almansa completó un buen encuentro con 12 puntos, aportando en ambos lados de la pista.

Por parte de Girona, el mérito estuvo en sostener el ritmo durante la primera mitad. Maric anotó 12 puntos en siete minutos antes de retirarse lesionado tras una mala caída, mientras que Livingston y Needham sumaron 10 puntos cada uno. La segunda parte, ya más ajustada a la lógica competitiva, evidenció la distancia entre ambos equipos cuando el Madrid elevó su nivel defensivo.