La relación entre Sergio Scariolo y Bruno Fernando ha llegado a un punto sin retorno. El técnico italiano no ha incluido al pívot en la convocatoria para el partido de EuroLeague frente al Maccabi Tel Aviv, decisión que confirma lo que ya era evidente: el jugador no entra en los planes del entrenador. En el club blanco reconocen que el descontento con el rendimiento del angoleño viene de semanas atrás y que su situación se ha vuelto insostenible. Por ello, la dirección deportiva ha acelerado los contactos para incorporar cuanto antes a un nuevo interior, aunque el mercado no ofrece demasiadas oportunidades de nivel inmediato.
Fuentes próximas al vestuario apuntan que Scariolo nunca vio a Fernando como una pieza adecuada para su proyecto, pero con un contrato en vigor y más de dos millones de dólares comprometidos, el club decidió mantenerlo. El Real Madrid no es partidario de pagar rescisiones elevadas, sobre todo tras haber asumido recientemente parte del salario de Xavier Rathan-Mayes para facilitar su marcha al Bayern Munich, después de la llegada de Theo Maledon. Sin embargo, el rendimiento del pívot y la falta de química con el cuerpo técnico han precipitado los acontecimientos.
El panorama en la pintura se complica: Tavares es el único pívot puro en condiciones, con Garuba y Almansa como soluciones complementarias. Por eso, el club estudia opciones en el mercado europeo y entre los jugadores recién liberados por franquicias NBA. Con las plazas de extracomunitarios ya ocupadas por Lyles, Okeke y Deck, la búsqueda se centra en perfiles con pasaporte europeo o cotonou, aunque no se descarta pagar una cláusula por un jugador ya asentado en Europa. Mientras tanto, el futuro de Bruno Fernando apunta lejos de Madrid: aunque equipos como Partizan, Baskonia o Dubai BC necesitan un pívot, por ahora no hay interés real en asumir su ficha ni su situación contractual.
fuente: encestando.es