El Real Madrid lame sus heridas europeas a costa del Valencia, 96-89
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El Real Madrid lame sus heridas europeas a costa del Valencia, 96-89

El Valencia Basket luchó hasta el final en su visita al Movistar Arena, pero el Real Madrid demostró por qué es el equipo más sólido de la temporada. A pesar de un gran esfuerzo de los taronja, los de Chus Mateo impusieron su ritmo y acabaron llevándose el triunfo con autoridad

El encuentro comenzó con buen pie para los valencianos. Semi Ojeleye inauguró el marcador con un triple que parecía una declaración de intenciones. Sin embargo, la respuesta del Real Madrid no tardó en llegar. Facundo Campazzo y Dzanan Musa lideraron la ofensiva blanca, y poco a poco el conjunto local fue ganando terreno.

Valencia resistió los primeros envites con acierto desde el perímetro, gracias a un inspirado Josep Puerto. Pero el Real Madrid apretó el acelerador en los minutos finales del primer cuarto, aprovechando la rotación de jugadores. Con Andrés Feliz y Bruno Fernando en cancha, el equipo blanco amplió la ventaja hasta superar la barrera de los diez puntos.

Bruno Fernando continuó dominando en la pintura en el segundo cuarto, complicando la defensa taronja. A pesar de ello, el Valencia Basket no bajó los brazos. Montero y Ojeleye mantuvieron vivo al equipo y lograron reducir la diferencia a cuatro puntos (36-32), obligando a Chus Mateo a solicitar un tiempo muerto.

La presión de Valencia surtió efecto y, con un triple de Reuvers, se colocó a solo dos puntos antes del descanso. Montero, liderando la ofensiva, generaba dificultades para los locales, manteniendo la incertidumbre en el marcador.

El duelo llegó al entretiempo con un ajustado 46-44. Ojeleye y Campazzo, ambos con 10 puntos, encabezaban las anotaciones de sus respectivos equipos.

A la vuelta del descanso, el conjunto blanco aceleró el ritmo nuevamente. Valencia Basket comenzó a perder eficacia en ataque, lo que permitió a los locales ampliar la diferencia a diez puntos a mitad del tercer cuarto. La falta de acierto de los visitantes facilitó el trabajo del Real Madrid, que se mostró cada vez más cómodo sobre la cancha.

El tercer periodo concluyó con la máxima ventaja para el Madrid hasta ese momento: once puntos arriba, gracias a una canasta de Andrés Feliz.

En el último cuarto, los blancos buscaron cerrar el partido de manera definitiva. Con una ofensiva imparable, la ventaja se disparó hasta los 16 puntos, dejando pocas opciones de reacción para el Valencia. La efectividad de Tavares y Bruno Fernando en la pintura, sumada al acierto de Musa desde el exterior, marcaron el destino del partido.

Pradilla intentó recortar la diferencia en los últimos minutos, logrando reducirla a menos de diez puntos. Sin embargo, el tiempo jugaba en contra y la reacción llegó demasiado tarde para cambiar el rumbo del partido.