El Real Madrid tuvo que arremangarse, sufrir y responder bajo presión para sacar adelante un partido que se le enredó hasta bien entrada la segunda mitad. Frente a un Baskonia combativo, el conjunto blanco encontró en un parcial decisivo de 11-0 el empujón definitivo para asegurar una victoria trabajada por 94-87, que le permite avanzar en la clasificación con un balance de 9-6. Los vitorianos, por su parte, caen a 5-10.
El encuentro arrancó con un pulso equilibrado, sin ventajas claras y con ambos equipos intercambiando golpes. La igualdad se mantuvo hasta el descanso, al que el Real Madrid llegó con una ligera renta (42-39) gracias a un triple de Andrés Feliz casi sobre la bocina, una acción que dio aire a los locales tras una primera mitad muy disputada.
Tras el paso por vestuarios, el partido pareció cambiar de tono. El Real Madrid salió con energía y encadenó un 16-6 que le permitió abrir brecha (58-45) y tomar el control del marcador. Esa inercia le sirvió para cerrar el tercer cuarto con una ventaja de 11 puntos (71-60), suficiente, en apariencia, para encarar el tramo final con cierta tranquilidad.
Pero Baskonia no estaba dispuesto a rendirse. Markus Howard tomó el mando desde el perímetro y, con tres triples consecutivos, devolvió la iniciativa a su equipo hasta colocar el 77-76 a falta de seis minutos. El partido volvía a empezar.
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Ahí apareció la versión más sólida del Real Madrid. Con el marcador apretado, los blancos activaron su mejor defensa y enlazaron un parcial de 11-0, con seis puntos de Mario Hezonja, que volvió a ser determinante. Esa ráfaga rompió el encuentro y estableció un 87-77 que Baskonia ya no logró levantar.
Hezonja terminó como máximo anotador local con 17 puntos, acompañado por Facundo Campazzo (16 puntos y 5 asistencias) y Theo Maledon (15 puntos), en una actuación coral que sostuvo al equipo en los momentos clave.
En el lado visitante, Markus Howard brilló con 22 puntos y un 5/8 en triples, mientras Timothé Luwawu-Cabarrot aportó 20 puntos, manteniendo a Baskonia con opciones hasta el último tramo. No fue suficiente ante un Real Madrid que supo sufrir y golpear en el momento justo.