Dos caminos se abren en el baloncesto europeo: Barcelona y Fenerbahce refuerzan su vínculo con la EuroLeague, mientras Real Madrid y ASVEL mantienen la puerta abierta a la NBA Europa
El proceso impulsado por la EuroLeague para redefinir su estructura a largo plazo entra en una fase decisiva. Con el vencimiento del plazo marcado por su Consejo, los cuatro clubes pendientes de posicionarse han empezado a mostrar sus cartas, dibujando un escenario dividido entre continuidad y exploración de alternativas.
Entre quienes han dado un paso firme está el FC Barcelona. El club azulgrana comunicó esta semana su disposición a adherirse a la nueva licencia de diez años sin cláusulas extraordinarias de salida, una postura coherente con las declaraciones previas de su presidente, Joan Laporta. La previsión es que la firma se complete antes de que finalice el mes, cerrando así un capítulo de especulaciones que durante meses lo situaron cerca del proyecto liderado por la NBA junto al Real Madrid.
También el Fenerbahce, pese a haber solicitado inicialmente más margen de tiempo, aparece alineado con la continuidad. Fuentes cercanas al proceso coinciden en que el club turco ve su futuro inmediato ligado a la EuroLeague y no contempla, al menos a corto plazo, una salida hacia nuevas competiciones.
En el extremo opuesto se sitúa el Real Madrid. El club blanco no ha trasladado ninguna respuesta dentro del plazo y es señalado de manera recurrente como el principal pilar sobre el que la NBA pretende construir su desembarco estructural en Europa.
El caso del ASVEL mantiene matices propios. Aunque no ha descartado formalmente seguir en la EuroLeague, el contexto público apunta en otra dirección. Durante un acto celebrado en Berlín, el comisionado de la NBA, Adam Silver, confirmó que el propietario del club francés, Tony Parker, actúa como asesor de la liga estadounidense en el desarrollo del nuevo proyecto continental. La presencia del exjugador en ese mismo escenario refuerza la percepción de un acercamiento claro al eje FIBA-NBA.
Pese a estos movimientos, el marco legal concede todavía margen. Los cuatro clubes disponen hasta el 30 de junio para formalizar la firma de las nuevas licencias, lo que implica que, hasta que no se cierre la documentación o se produzcan comunicados oficiales, ninguna decisión puede considerarse definitiva.
Desde dentro de la EuroLeague se asume, además, que la respuesta institucional no será uniforme. La dirección de la competición valora el peso histórico y la relevancia de cada entidad dentro de su ecosistema, lo que abre la puerta a tratamientos diferenciados. En ese contexto, Real Madrid y ASVEL no serían abordados bajo los mismos criterios, manteniéndose una vía específica para la continuidad del club madrileño.
Las nuevas licencias incorporan, asimismo, un sistema de salida más definido que en ciclos anteriores, válido tanto para los clubes como para la propia competición. Sin embargo, activar ese mecanismo tendría un impacto económico considerable, con una penalización superior a los más de diez millones de euros que se habían citado en el pasado.