El Valencia Basket elevará una queja formal ante la EuroLeague tras lo ocurrido en Jerusalén durante su visita a Maccabi, un partido que terminó con derrota taronja por 85-82 y que dejó un poso muy alejado de lo estrictamente deportivo. El club valenciano anunció pocas horas después del encuentro que este viernes presentará una denuncia por los insultos racistas y la violencia verbal sufrida a lo largo del choque.
El contexto del partido ya era singular. El baloncesto europeo ha retomado su actividad en Israel tras más de dos años sin encuentros oficiales, con el regreso producido la semana pasada. En esta ocasión, el Valencia fue el equipo visitante en un partido disputado en Jerusalén, ya que el pabellón habitual del Maccabi en Tel Aviv se encontraba ocupado.
Según explicó el propio club en un comunicado difundido a través de sus redes sociales, los episodios denunciados se produjeron de forma reiterada durante el desarrollo del encuentro. El Valencia subraya que tanto el equipo como, de manera especialmente grave, su entrenador, Pedro Martínez, fueron el principal objetivo de los insultos. La situación alcanzó tal punto que el técnico no pudo comparecer ante la televisión una vez finalizado el partido.
La entidad taronja ha confirmado que ha estado en contacto con la EuroLeague y que acompañará su queja con pruebas gráficas. En su mensaje oficial, el club pone el foco en el impacto que este tipo de comportamientos tiene más allá de un solo partido o de un resultado concreto.
“Actitudes como las de hoy, con insultos racistas y violencia verbal reiterada hacia el club y nuestro entrenador, Pedro Martínez, impidiendo además por esas vías que pudiera hacer la comparecencia post partido para la televisión, dañan no solo a la competición, sino a nuestro deporte en general, y son totalmente inadmisibles en un pabellón de baloncesto”, señala el comunicado.
El Valencia Basket considera que lo sucedido trasciende el marco de la rivalidad deportiva y apela a la responsabilidad de la competición para preservar los valores del baloncesto. La queja formal que será presentada este viernes busca dejar constancia de unos hechos que el club califica como inaceptables y que, a su juicio, no pueden tener cabida en un escenario de la EuroLeague.