Entrevista oficial previa a la final de la EuroLeague
Fenerbahce y Mónaco se verán las caras este domingo (19:00 CET) en la gran final de la Euroliga. Ambos equipos llegan tras firmar una semifinal para el recuerdo: los turcos eliminaron al vigente campeón Panathinaikos y los del Principado hicieron historia al tumbar a Olympiacos
En la rueda de prensa previa al partido, celebrada en el Etihad Arena, tomaron la palabra los entrenadores Sarunas Jasikevicius y Vassilis Spanoulis, junto a los jugadores Tarik Biberovic y Alpha Diallo. El encuentro supondrá un duelo especial para los técnicos, que fueron compañeros como jugadores en Panathinaikos y ahora se enfrentan desde los banquillos.
“Nunca habría imaginado que Billy y yo estaríamos sentados en una rueda de prensa antes de la final de la Euroliga. Es algo que jamás se me pasó por la cabeza, ni siquiera lo soñé. Pero aquí estamos, es increíble”, comentó Jasikevicius.
“Siempre vivo el momento. Conociendo a Saras y conociéndome a mí mismo, amamos el baloncesto. Somos ganadores, nos encanta competir. Nunca pensé en esto cuando jugábamos juntos… la verdad, pensaba más en tomarnos una copa”, bromeó Spanoulis.
“Saras es un ganador, un competidor, una gran mente del baloncesto. Fue un gran jugador y ahora es un gran entrenador. Le tengo mucho respeto y admiración. Es, ante todo, mi amigo. Ha transmitido disciplina en su filosofía y ha convencido a su equipo de jugar para él, para su sistema”.
“En una Final Four puedes ganar o perder, pero estar seis veces no es nada fácil”, destacó el técnico de Mónaco. Jasikevicius aportó una divertida anécdota: “Antes de las semifinales me dijo: ‘Malaka, ¿sabes qué es lo peor? Que no tenemos el balón’”.
El estilo de liderazgo de ambos técnicos
Sarunas Jasikevicius valoró el papel de Errick McCollum, clave ante la lesión de Scottie Wilbekin.
“Cuando Scottie se lesionó, buscamos opciones. Tuvimos suerte con Errick. Es muy parecido a Scottie, puede anotar y generarse sus tiros. Y lo humano importa mucho: encaja perfecto en el vestuario. Habla tanto que es imposible que todos hablen… Ayer volvió a demostrar su liderazgo veterano, no teme los grandes momentos”.
El técnico lituano también habló sobre su manera de afrontar el partido y su filosofía:
“Intento ser yo mismo. No puedo fingir calma ni intensidad. Tengo mi personalidad y así trabajo. Es lo que les pido a mis jugadores: que no cambien por la ocasión, ni para bien ni para mal”.
Por su parte, Vassilis Spanoulis compartió cómo adapta su método a las distintas personalidades del vestuario:
“Cuando empecé a entrenar, supe que no podía tratar a mis jugadores como me trataba a mí mismo. No todos pueden aguantar eso. Cada jugador es diferente. Pero algo es indiscutible: hay que llegar siempre al límite y salir de la zona de confort”.
“Intento sacar lo mejor de cada uno. Todos son importantes. No planifico quién jugará más o menos: el baloncesto se siente. A veces aciertas, otras te critican. Pero para eso estamos aquí, para arriesgar”.
Jasikevicius elogió a su rival y amigo: “Está siendo él mismo. Compuesto, calmado. Siempre fue así: muy concentrado. Billy es Billy. Le funciona. ¿Para qué inventar cosas?”.
Una herencia común: Obradovic y Panathinaikos
Tanto Spanoulis como Jasikevicius coincidieron en aquel legendario Panathinaikos dirigido por Zeljko Obradovic. Aquel vestuario, repleto de talento, supo compartir el balón y convivir con múltiples estrellas.
“Ese Panathinaikos tenía tantos buenos jugadores… muchos pensaban que hacían falta dos o tres balones. Pero encontramos la manera de compartir y brillar”, recordó Saras.
“Fuimos bendecidos al estar con Obradovic, uno de los mejores —si no el mejor— de la historia. Trabajar con él fue un privilegio. Te quedas con lo mejor de cada entrenador, pero al final debes poner tu personalidad”, añadió Kill Bill.
Tras las semifinales, Jasikevicius contactó con el técnico serbio: “Le escribí después del partido”. A lo que Spanoulis, entre risas, respondió: “A mí no me ha escrito nada”.
Alpha Diallo y Tarik Biberovic también se hacen oír
Los jugadores de ambos finalistas compartieron su visión sobre el momento que viven.
“Estar aquí es un logro enorme. Fue un año de altibajos, pero este era el objetivo: luchar por el primer puesto ante este público increíble”, comentó Diallo.
“El hecho de que nuestros entrenadores hayan sido jugadores ayuda. Han vivido lo que nosotros vivimos. A veces te dan claves que uno ni se imagina. Nos motivan porque saben lo que cuesta llegar arriba”.
“Creo que el punto de inflexión fue cuando llegó el entrenador. Trajo una filosofía nueva, y al adaptarnos a ella, todo fluyó mejor”.
Tarik Biberovic también destacó el sistema de Saras:
“En este sistema todos podemos brillar. Llevamos toda la vida esperando oportunidades así. No llegan de la noche a la mañana”.
“Estoy agradecido de que el mejor baloncesto de mi carrera esté llegando en el momento más importante”.
El alero recordó un momento decisivo durante los playoffs del año anterior:
“Antes del partido contra Mónaco estaba nervioso. El entrenador lo notó y me preguntó. Yo dije que no, por orgullo. Y él me dijo: ‘No me mientas, lo sé. Si no estás nervioso, eso sí sería un problema’. Que un entrenador te entienda así acelera mucho tu progreso”.
Sobre sus referentes, Biberovic fue claro:
“No sabía que [Bogdan] Bogdanovic estaba detrás mío [contra Panathinaikos]. Siempre lo seguí desde que jugaba en Partizan, luego en Fener y la NBA. Nuestro estilo es parecido. Siempre fui fan suyo, no lo escondo”.
Alpha Diallo, por su parte, valoró la evolución del equipo monegasco:
“Superar finalmente a Olympiacos fue un gran paso. Refleja cuánto hemos crecido como equipo. Algunos llevamos años juntos. Siempre buscamos mejorar”.
Spanoulis no escatimó en elogios hacia su pupilo:
“Todo empieza por su carácter. Tiene ética de trabajo, es un ganador y un tipo duro. Siempre está ahí, responde y es muy entrenable. Estoy feliz de tener a Alpha. Tiene mucho margen para mejorar”.
El cruce de elogios no tardó en llegar:
“Tarik es muy bueno, lo sigo mucho. Está jugando genial, será un buen duelo”, dijo Diallo.
“Alpha ha sido increíble todo el año, es un jugador completísimo”, respondió Biberovic. “Controlar las emociones es clave. Lo psicológico se subestima mucho en este negocio”.
“Todo lo que trabajamos en la temporada se resume en un día. Hay que ser la mejor versión de uno mismo. Intentamos prepararnos mentalmente al máximo”.