España cerró su debut ante Alemania a las 19:26 del viernes. Este sábado a las 11:30 vuelve a saltar a la cancha. Dieciséis horas entre el final de un partido y el inicio del siguiente, en una situación poco habitual en un torneo internacional.
Lo que implica en la práctica
La agenda no deja margen para nada. Tras el primer partido: atención a los medios, rueda de prensa, traslado al hotel, cena nada más llegar, tratamiento con los fisioterapeutas y a dormir cuanto antes.
Este sábado se adelanta todo. Desayuno de 7:30 a 8:30, sesión de vídeo media hora después y salida a las 9:30 hacia el Max Schmeling Halle, donde se disputa el encuentro. Sin sesión de tiro matinal, que es la rutina habitual de cualquier equipo el día de partido.
La queja, con nombre y apellidos
En la expedición española hay molestia, y María Conde no se guardó nada: "Hay que darle una vuelta al calendario. FIBA tendrá que repensarlo porque se habla de darle prioridad a los deportistas, pero no está pasando y no vamos a tener ni 12 horas para descansar".
El seleccionador, Miguel Méndez, lo abordó desde el lado técnico y su explicación es igual de reveladora: "Es lo que hemos tenido que hacer en cuanto a estudio de los rivales. Hemos venido con dos planes de partido diferentes". Es decir, prepararon los dos primeros encuentros del Mundial simultáneamente, antes de viajar, porque sabían que no habría tiempo entre uno y otro.
La FEB, previendo el escenario, ya había programado dos partidos en días consecutivos en el triangular de Zaragoza, aunque con más margen que este.
Y enfrente, un rival físico
El calendario aprieta más porque Malí no es un trámite. El precedente reciente, aquel amistoso en Zaragoza, terminó 97-58, pero se disputó sin las jugadoras africanas procedentes de la WNBA.
Malí, decimoctava del ranking FIBA, destaca sobre todo por su potencia física. "Será un partido muy exigente en lo físico, pero también en cuanto a baloncesto porque tienen jugadoras que son estrellas en la Liga Femenina Endesa y están muy acostumbradas a jugar en Europa", avisó Méndez. Dos de sus referentes militan en España: Aminata Sangaré, ala-pívot de 1,85 del Leganés, y Sika Kone, pívot de 1,90 del CAB Estepona.
Las africanas llegan además de caer 97-102 ante Japón en un partido de anotación desbordada, lo que anticipa otro encuentro de ritmo alto. Exactamente lo que menos conviene con dieciséis horas de descanso.