ZARAGOZA — Fenerbahce Opet derrotó por 68-55 a Galatasaray Cagdas Faktoring en la final de la EuroLeague Women, conquistando su tercer título continental en una noche marcada por el liderazgo de Emma Meesseman y Julie Allemand. El conjunto turco se tomó así la revancha de la final perdida ante su eterno rival en 2014 y cerró además la herida de la semifinal perdida el pasado curso en la misma pista zaragozana.
La final de la EuroLeague Women arrancó con un Galatasaray valiente, agresivo y acertado desde el perímetro. El equipo dirigido con una rotación muy corta encontró aire gracias al acierto exterior de Marine Johannes, que sostuvo a las suyas con varios triples en el primer tramo. Aun así, Fenerbahce Opet respondió con paciencia, mayor profundidad de banquillo y el talento de sus referentes para cerrar la primera mitad con una ventaja de cinco puntos.
El duelo cambió de forma clara tras el descanso. Cuando el partido todavía viajaba en márgenes estrechos, apareció la conexión belga de Fenerbahce Opet. Dos triples consecutivos de Julie Allemand encendieron a las campeonas y, poco después, Emma Meesseman castigó con uno de sus clásicos lanzamientos de media distancia. Ese parcial abrió una renta decisiva y obligó a Galatasaray a remar siempre a contracorriente.
Con el marcador ya inclinado, Fenerbahce Opet gestionó el ritmo con autoridad. La dirección de Allemand fue total, rozando el triple-doble con 13 puntos, 10 asistencias y 9 rebotes, una actuación determinante que la confirmó como una de las grandes figuras de esta Final Six. A su lado, Emma Meesseman volvió a firmar una exhibición de jerarquía con 20 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias, mientras que Iliana Rupert añadió 16 puntos y 6 rebotes para apuntalar la victoria.
Galatasaray, que había comenzado con puntería desde la larga distancia, fue perdiendo eficacia hasta cerrar la final con un discreto 25% en triples, un dato que terminó condicionando cualquier opción de sorpresa. El esfuerzo competitivo del equipo fue notable, pero la falta de rotación y las ausencias pesaron demasiado en una cita de máxima exigencia.
La baja de Dorka Juhasz, MVP de la competición, y la ausencia previa de Teja Oblak redujeron todavía más las alternativas de Galatasaray en la final de la EuroLeague Women.
Para Fenerbahce Opet, el triunfo supone entrar aún más en la élite histórica del torneo. El club turco ya suma tres coronas continentales y se consolida como una de las grandes potencias del baloncesto europeo femenino. Para Galatasaray, queda el mérito de una gran trayectoria y la sensación de haber competido hasta donde le permitieron sus recursos.