Fenerbahce volvió a demostrar por qué es el gran dominador del baloncesto turco. El conjunto dirigido por Sarunas Jasikevicius conquistó su segundo campeonato consecutivo de la Basketball Super League al imponerse con claridad en el quinto y definitivo partido de la final a un Besiktas que fue de más a menos (84-68)
En una noche en la que el equipo auriazul hizo valer su experiencia y profundidad de plantilla, Nigel Hayes-Davis lideró a los campeones con 16 puntos, siendo una de las figuras clave en una actuación coral
El arranque fue parejo, con Fenerbahce tomando una ligera ventaja tras el primer cuarto (21-18). Sin embargo, el segundo parcial marcó el punto de inflexión: los locales elevaron el ritmo ofensivo y con un parcial de 27 puntos se marcharon al descanso con una renta sólida (48-40). La segunda mitad fue un monólogo amarillo.
La defensa se cerró con fuerza, dejando a Besiktas en solo 14 puntos tanto en el tercer como en el último cuarto. Mientras, Fenerbahce aprovechaba cada error rival para ampliar la distancia y sentenciar el título sin titubeos.
Además de Hayes-Davis, Wade Baldwin IV sumó 13 puntos que ayudaron a consolidar la ventaja local. Por parte de Besiktas, Jonah Mathews fue el máximo anotador del encuentro con 19 tantos, bien secundado por Derek Needham, que aportó 14.
Sin embargo, el esfuerzo no fue suficiente ante un Fenerbahce que combinó control, energía y contundencia para despedir la temporada a lo grande y levantar de nuevo el trofeo ante su afición.
En una noche en la que el equipo auriazul hizo valer su experiencia y profundidad de plantilla, Nigel Hayes-Davis lideró a los campeones con 16 puntos, siendo una de las figuras clave en una actuación coral
El arranque fue parejo, con Fenerbahce tomando una ligera ventaja tras el primer cuarto (21-18). Sin embargo, el segundo parcial marcó el punto de inflexión: los locales elevaron el ritmo ofensivo y con un parcial de 27 puntos se marcharon al descanso con una renta sólida (48-40). La segunda mitad fue un monólogo amarillo.
La defensa se cerró con fuerza, dejando a Besiktas en solo 14 puntos tanto en el tercer como en el último cuarto. Mientras, Fenerbahce aprovechaba cada error rival para ampliar la distancia y sentenciar el título sin titubeos.
Además de Hayes-Davis, Wade Baldwin IV sumó 13 puntos que ayudaron a consolidar la ventaja local. Por parte de Besiktas, Jonah Mathews fue el máximo anotador del encuentro con 19 tantos, bien secundado por Derek Needham, que aportó 14.
Sin embargo, el esfuerzo no fue suficiente ante un Fenerbahce que combinó control, energía y contundencia para despedir la temporada a lo grande y levantar de nuevo el trofeo ante su afición.