Fontajau sigue siendo un fortín. El FIATC Girona ganó su cuarto partido en casa de la temporada ante un Surne Bilbao que estuvo más tiempo por delante, metió más triples y cogió más rebotes, pero que perdió el partido en la línea de tiros libres. Los de Moncho Fernández se ponen 4-3 y alcanzan a los de Jaume Ponsarnau en la clasificación.
El Bilbao manda durante tres cuartos
El Bilbao empezó mejor, con el acierto exterior de Darius Hilliard y Nico Darling, y ganó el primer cuarto 19-25. El Girona respondió en el segundo con McClung y Augustin Pluta, encadenó un parcial de 27-19 y se fue al descanso dos puntos arriba (46-44).
El tercer cuarto volvió a ser del Bilbao, que se puso por delante (66-67) gracias al trabajo de Tryggvi Hlinason en la pintura. El pívot islandés terminó con 12 rebotes y 26 de valoración, la más alta del partido, y ayudó a que su equipo ganara el rebote 40-33.
El último cuarto, en la línea de personal
El partido se decidió en el último cuarto, y no desde el triple, sino desde la línea de tiros libres. El Girona fue más agresivo en ataque, vivió en el tiro libre y no falló: Geben metió sus cinco intentos y el equipo terminó con un 85 % de acierto. Con ese 26-20 en el último cuarto, el Girona se llevó un partido en el que el Bilbao firmó 14 triples, pero falló diez tiros libres.
Hilliard fue el máximo anotador del partido, con 24 puntos y 5 triples, y Darling sumó 21. En el Girona, a McClung y Geben se unieron Jassel Pérez (13), que jugó pese a llegar como duda, y Pluta (12). Isaac Vázquez se estrenó esta temporada con 4 puntos en ocho minutos.