Finlandia sobrevive al pulso nórdico gracias a un gigante Markkanen, 93-90
Finlandia tuvo que sudar más de lo esperado para arrancar el EuroBasket con victoria, pero acabó imponiéndose a Suecia por 93-90 en un partido de enorme intensidad ante 11.865 espectadores que abarrotaron el Nokia Arena de Tampere. El liderazgo de Lauri Markkanen, autor de 28 puntos, y la valentía del joven Miikka Muurinen en los minutos calientes resultaron decisivos para que los anfitriones salvaran su estreno con nota
Fue un duelo de golpes continuos, de intercambios de canastas y de tensión constante. Suecia logró ponerse por delante 75-72 en el último cuarto, pero entonces emergió el descaro de Muurinen, apenas 18 años, para devolver la iniciativa a los suyos con dos acciones consecutivas. Poco después, un triple de Mikael Jantunen abrió una brecha de cinco puntos (86-81) a falta de tres minutos y medio, aunque los visitantes no bajaron los brazos y se acercaron en dos ocasiones a un solo punto. La sangre fría desde la línea de tiros libres permitió a Finlandia cerrar el triunfo.
Markkanen, consciente de su condición de referente, tiró del carro en los momentos más complicados. Sumó buena parte de sus puntos en la primera parte desde el tiro libre, cuando la defensa sueca lo exprimía al límite, y arrancó la segunda mitad con un mate que encendió al pabellón y dio energía a los suyos. El ala-pívot de los Utah Jazz terminó como máximo anotador del choque, acompañado por los 15 puntos de Edon Maxhuni y la polivalencia de Sasu Salin, que firmó 11 tantos y 7 asistencias.
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Suecia plantó cara en todo momento gracias al liderazgo de Ludvig Hakanson, que brilló con 28 puntos y seis triples, manteniendo viva la esperanza de los suyos hasta el bocinazo final. Los suecos incluso fueron más certeros en el tiro de campo, con un 63% de acierto, pero acabaron pagando sus fallos desde el tiro libre, con solo 9 aciertos de 17 intentos, un déficit que terminó siendo clave.
El choque, vibrante de principio a fin, tuvo hasta 20 cambios de liderazgo y nunca mostró diferencias amplias, más allá de los ocho puntos que Finlandia llegó a tener en el primer cuarto. Esa igualdad extrema convirtió el partido en un auténtico clásico instantáneo en la rivalidad nórdica, con final feliz para el público local.
La primera prueba en casa fue superada con esfuerzo y carácter. Ahora Finlandia buscará el 2-0 frente a Gran Bretaña el viernes, mientras que Suecia se enfrentará a un desafío mayúsculo contra la vigente campeona del mundo, Alemania, que debutó con autoridad ante Montenegro.