Grecia rompe su sequía: Giannis devuelve a los helenos al podio del EuroBasket

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La espera terminó. Dieciséis años después de su última medalla, Grecia volvió a saborear la gloria continental en el EuroBasket. Lo hizo en Riga, en un partido por el tercer puesto de alta tensión frente a Finlandia (92-89), con un protagonista indiscutible: Giannis Antetokounmpo, quien por fin logró colgarse un metal con la camiseta nacional

Estadísticas oficiales

El choque comenzó con un dominio claro de los helenos. Desde los primeros compases, el equipo de Vassilis Spanoulis marcó el ritmo y abrió brecha con un parcial demoledor que los colocó en ventaja de dos dígitos. Al descanso ya mandaban por 14 y nada hacía presagiar que el duelo acabaría en el alambre. Con acierto exterior (14 triples convertidos) y una defensa que les permitió correr, Grecia parecía encaminada a una tarde plácida. Pero el carácter finlandés no se rinde. La “Susijengi”, liderada por la energía de Elias Valtonen y Mikael Jantunen, apretó el marcador hasta colocarse 90-87 con apenas cinco segundos por jugarse. Entonces llegó el momento que heló la respiración de los 11.000 espectadores en la Arena Riga: tres tiros libres para Valtonen con la opción de forzar la prórroga. Encestó los dos primeros, pero falló el tercero; Jantunen capturó el rebote ofensivo y lanzó un desesperado intento de empatar… que se quedó corto. En la siguiente acción, Giannis aseguró el triunfo con sus manos gigantes sellando la victoria a cuatro segundos del final. https://youtu.be/mOy7Ba8tdHk?si=zQ5_4z3KvkvJDZKx El héroe heleno firmó una actuación monumental: 30 puntos, 17 rebotes, 6 asistencias y 2 tapones con un 9/11 en tiros de campo. Una línea estadística de otro planeta que confirmó su condición de coloso y que además le valió el premio al Jugador del Partido. Se convirtió, además, en el único jugador en registrar cuatro partidos con al menos 20 puntos, 10 rebotes y 5 asistencias en un EuroBasket en las últimas tres décadas. El partido tuvo también un valor simbólico. Vassilis Spanoulis, quien conquistó el bronce en 2009 como jugador, celebró ahora desde el banquillo su primera medalla como seleccionador. Un círculo perfecto para una leyenda que sigue escribiendo capítulos dorados en la historia griega. Para Grecia, este bronce se suma a un palmarés que ya contaba con dos oros (1987 y 2005), una plata (1989) y dos terceros puestos previos (1949 y 2009). Y para Giannis, supone quitarse una espina muy personal: la primera presea internacional que añade a su vitrina tras años de frustraciones en torneos con la selección. Finlandia, por su parte, se despide sin metal pero con la cabeza alta. El cuarto puesto confirma su meteórico progreso en la última década: 16º en 2015, 11º en 2017, 7º en 2022 y ahora un histórico 4º en 2025. La “Susijengi” sigue marcando tendencia y consolidándose como una de las grandes revelaciones del baloncesto europeo. El bronce sabe a oro en Atenas. Grecia vuelve a sentirse protagonista en Europa, de la mano de Giannis y bajo la dirección de Spanoulis. Una medalla que rompe una sequía de 16 años y que abre un nuevo capítulo de esperanza para el baloncesto heleno.