A sus 19 años, el alero fuerza la segunda prórroga con un lanzamiento inverosímil cuando el partido parecía sentenciado y los Boston Celtics terminan imponiéndose a los Brooklyn Nets de Jordi Fernández por 126-130. Joe Mazzulla apuesta por el ex del Real Madrid en la acción decisiva tras identificar el planteamiento defensivo diseñado desde el banquillo rival
Hugo González vive del esfuerzo constante y de una fe inquebrantable en el juego. Siempre al límite, siempre activo, siempre tomando decisiones sin miedo. Tras varias noches de menor protagonismo, el joven rookie de los Boston Celtics encontró su voz en Nueva York en el instante menos esperado, apareciendo desde la nada para marcar la jugada que cambió el destino de un duelo agónico ante los combativos Brooklyn Nets de Jordi Fernández, resuelto tras dos prórrogas por 126-130 a favor del equipo de Massachusetts.
Boston estaba contra las cuerdas, sin margen de error, pero la consigna fue resistir hasta el final. Con apenas 2,5 segundos por disputarse de la primera prórroga y el marcador señalando un 118-115 favorable a Brooklyn, los Celtics necesitaban convertir un triple para seguir con vida. Fue entonces cuando Joe Mazzulla firmó una decisión cargada de personalidad: detectó el sistema defensivo preparado por el técnico de Badalona y decidió introducir en pista, en ese último suspiro, al exjugador del Real Madrid. Una apuesta total por el rookie en el momento de máxima presión, una muestra de confianza absoluta que encontró recompensa inmediata.
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