Jarrett Allen marca el camino y Cleveland se impone a Wembanyama en San Antonio (113-101)

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El Cleveland Cavaliers encontró respuestas donde más las necesitaba y salió de San Antonio con una victoria sólida por 113-101 ante los San Antonio Spurs, en un partido que se decidió por la consistencia colectiva visitante y por la autoridad interior de Jarrett Allen. El pívot firmó 27 puntos y 10 rebotes, liderando a un equipo que supo esperar su momento y castigar a los Spurs en el tramo definitivo.

El encuentro reunía a dos equipos necesitados de reacción tras sendas derrotas el sábado. Cleveland llegaba tras un duro tropiezo en Houston, donde llegó a verse 37 puntos abajo, mientras que San Antonio había visto frenada su racha de ocho victorias consecutivas en una derrota ante Utah. La respuesta fue muy distinta en cada caso: los Cavaliers ajustaron, resistieron los momentos adversos y cerraron con firmeza; los Spurs no encontraron continuidad tras el descanso.

Cleveland comenzó con una marcha más y tomó pronto la iniciativa. Su primera ventaja de dobles dígitos llegó con el 22-12, tras una jugada de cuatro puntos de De'Andre Hunter, que convirtió un triple desde la esquina derecha y recibió falta de Luke Kornet. Hunter acabaría el partido con 11 puntos, mientras que Kornet aportó 10, en un inicio que parecía marcar el guion del choque.

Sin embargo, el ambiente cambió con la irrupción de Victor Wembanyama. El francés encendió al público desde el salto inicial: primero, con una acción espectacular en la que Stephon Castle lanzó el balón contra el tablero para que Wembanyama lo culminara con un mate a dos manos apenas tres minutos después de empezar el partido; más tarde, con un triple a 25 pies, lanzado a una pierna, que dio a San Antonio la ventaja 26-25 al final del primer cuarto. Fue una demostración de talento que sostuvo a los Spurs en los momentos de mayor empuje visitante.

Allen fue el ancla de Cleveland durante la primera mitad. Anotó 12 puntos antes del descanso, con un 6 de 12 en tiros, incluyendo dos canastas poco ortodoxas, lanzadas casi sin mirar y utilizando el tablero. A su alrededor, el ataque de los Cavaliers fluyó con múltiples focos: hasta siete jugadores acabarían el partido en dobles dígitos, una señal clara del enfoque colectivo del equipo.

El partido entró en el tercer cuarto con alternativas. San Antonio logró abrir una pequeña brecha y llegó a mandar por ocho puntos, apoyándose en la producción constante de Wembanyama y en las aportaciones de Stephon Castle (15 puntos) y de De'Aaron Fox, que regresaba tras perderse un partido por molestias en el aductor izquierdo y sumó 14 puntos. Cleveland, sin embargo, no se descompuso.

La resolución llegó en el último cuarto. Con el marcador todavía abierto, Jaylen Tyson conectó dos triples consecutivos que voltearon la dinámica y colocaron a los Cavaliers por delante 87-82 apenas dos minutos después de iniciarse el periodo. A partir de ahí, Cleveland amplió la diferencia hasta el 94-84, una renta que los Spurs ya no pudieron neutralizar, esta vez sin la reacción que sí habían encontrado en la primera mitad.

Además del liderazgo de Allen, Cleveland contó con el peso específico de Evan Mobley, autor de 16 puntos, y con la dirección de Darius Garland, que firmó 15 puntos y 11 asistencias, marcando el ritmo en los momentos clave. La combinación de control, rebote y reparto de anotación terminó por inclinar el partido del lado visitante.

En San Antonio, Wembanyama cerró la noche con 26 puntos y 14 rebotes, sumando su décimo doble-doble de la temporada, en una actuación de alto nivel individual que no fue suficiente para evitar la segunda derrota consecutiva de los Spurs.

La victoria permite a Cleveland romper una racha de dos derrotas seguidas y refuerza su confianza tras el duro correctivo del fin de semana, mientras que San Antonio confirma que, incluso en su mejor momento reciente, los márgenes siguen siendo estrechos ante equipos capaces de imponer disciplina y profundidad de plantilla en el tramo final.