Denver volvió a confirmar que su presente se sostiene tanto en la historia como en el momento. Ante Orlando Magic, los Nuggets se impusieron por 126-115 en una noche que quedó marcada por Nikola Jokić, autor de un nuevo capítulo en los libros de la NBA y eje absoluto del juego local.
El pívot serbio firmó un triple-doble de 23 puntos, 13 asistencias y 11 rebotes, el decimotercero de su temporada, y con una de esas asistencias alcanzó una cifra que lo sitúa en solitario en la cima. Jokić llegó al partido a seis pases decisivos de Kareem Abdul-Jabbar y superó ese registro histórico cuando, a falta de 6:26 para el descanso, encontró a Jalen Pickett abierto para un triple. Con esa acción se convirtió en el jugador con más asistencias en la historia de la NBA entre los pívots.
El encuentro, sin embargo, no fue cómodo de inicio para Denver. Orlando golpeó primero y llegó a manejar una ventaja de 14 puntos, aprovechando su energía y el acierto de un Paolo Banchero que volvió a exhibir su impacto total en el juego. El ala-pívot de los Magic cerró la noche con 26 puntos, 16 rebotes y 10 asistencias, logrando su tercer triple-doble en la NBA y el primero desde el 20 de marzo de 2024. Wendell Carter Jr. acompañó ese esfuerzo con otros 26 puntos, sosteniendo a un equipo que llegaba muy mermado.
La ausencia de Franz Wagner, máximo anotador de Orlando, y la baja de Jalen Suggs, fuera por una contusión en la cadera izquierda sufrida en la semifinal de la NBA Cup ante New York, condicionaron las rotaciones visitantes. Aun así, los Magic lograron poner contra las cuerdas a Denver durante buena parte del primer tiempo.
La reacción local llegó de la mano de Jamal Murray. El base canadiense cambió el partido en un segundo cuarto demoledor, en el que anotó 20 de sus 32 puntos totales. Tras verse 47-33 por debajo, los Nuggets desataron una avalancha ofensiva: Murray encadenó cinco triples en seis intentos y lideró un parcial de 35-7 en los últimos 6:26 antes del descanso. De estar en desventaja clara, Denver pasó a dominar el marcador con un 68-54 al intermedio.
Ese impulso tuvo continuidad tras el paso por vestuarios. Los Nuggets ampliaron la renta hasta el 81-60 en los primeros minutos del tercer cuarto, apoyados en el control de Jokić y en la fluidez colectiva. Orlando, lejos de rendirse, volvió a acercarse y recortó la diferencia hasta el 92-83, obligando a Denver a reajustar.
Ahí apareció Cam Johnson. El alero, que terminó el partido con 14 puntos y 11 rebotes, castigó a la defensa visitante con un triple tras tiempo muerto que frenó la inercia de los Magic y dio paso a otro estirón de los Nuggets. Orlando todavía encontró fuerzas para acercarse de nuevo, situándose a seis puntos (121-115) con 1:32 por jugarse, pero Johnson volvió a ser decisivo desde la esquina para sentenciar definitivamente el encuentro.
Con este triunfo, Denver encadenó su sexta victoria consecutiva, reafirmando su solidez en un partido que combinó un hito histórico de Jokić con el mejor momento anotador de Murray, quien está firmando la mejor media de puntos de su carrera con 25,2 por partido y se eleva hasta los 28,1 en el mes de diciembre, incluyendo los 52 que anotó en Indiana dos semanas atrás. Una noche completa para los Nuggets, construida desde la reacción, el talento y un nuevo récord que ya pertenece a Nikola Jokić.