Kevin Love podría volver a los Timberwolves doce años después

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Kevin Love sigue sin equipo a menos de un mes del arranque de la pretemporada, y los Minnesota Timberwolves conservan un hueco libre en su plantilla. Dos circunstancias que encajan y que, doce años después de su salida, apuntan a un reencuentro.

Jon Krawczynski, de The Athletic, ya sugirió hace unos días que ambas partes podrían estar interesadas. Ahora Brett Siegel lo ha reforzado en el pódcast Clutch Scoops, donde afirmó que ahora mismo parece lo más probable.

Los argumentos a favor

Siegel enumeró tres razones. Que Love sabe lo que es ganar un anillo, que es un ídolo de la franquicia y que es un jugador muy apreciado en los vestuarios. A eso añadió una cuarta que resume la idea: sería el veterano perfecto para acompañar a Anthony Edwards y a LaMelo Ball justo cuando ambos entran en el mejor momento de sus carreras.

El razonamiento se sostiene. Minnesota lleva varios cursos entrando en playoffs y rindiendo bien sin acabar de dar el salto, y un jugador que ha disputado cuatro Finales de la NBA aporta un tipo de experiencia que no se compra en el mercado. Love ya ha ejercido ese papel de mentor en sus últimas etapas, en Miami y en Utah.

Los números de la 25/26

Ahora bien, reducirlo a un rol de vestuario sería injusto con lo que hizo el año pasado. En su primera temporada en los Jazz disputó 37 partidos con promedios de 6,7 puntos, 5,8 rebotes y 1,8 asistencias en algo más de 16 minutos, con un 39,7 por ciento en tiros de campo y, sobre todo, un 37,3 desde el triple.

Ese último dato es el relevante. A los 37 años, Love sigue siendo un ala-pívot que abre el campo, rebotea bien para sus minutos y lee el juego. Tras el All-Star Game promedió 5,8 puntos y 5,7 rebotes en menos de quince minutos con un 42,9 por ciento en triples. No es un jugador de rotación amplia, pero tampoco es solo una presencia.

La duda de la franquicia

Hay un contraargumento evidente y conviene no ocultarlo. Minnesota no destaca por su profundidad, especialmente en el juego interior, y la dirección deportiva puede preferir destinar la decimoquinta ficha a alguien capaz de dar más minutos de calidad de los que puede ofrecer Love a estas alturas.

Si ese jugador existe en el mercado a día de hoy es discutible. En cualquier caso, todo apunta a que en Minneapolis dejarán pasar algo de tiempo antes de cerrar la plantilla.

Lo que significaría el regreso

Love fue elegido en el puesto 5 del Draft de 2008 por Memphis y traspasado esa misma noche a Minnesota, donde pasó seis temporadas y se convirtió en el mejor jugador de una franquicia que entonces no ganaba nada. Allí fue tres veces All-Star, líder de la NBA en rebotes en 2011 y Jugador Más Mejorado ese mismo año, antes de marcharse a Cleveland en 2014 en el traspaso que juntó a LeBron James con Kyrie Irving y que acabó en el anillo de 2016.

Volver ahora, a los 37 años y para ocupar la última plaza de la plantilla, sería un cierre de círculo que en la NBA no se da tan a menudo.