Los Angeles Lakers siguen moviéndose en el mercado y han cerrado la llegada de Kevon Looney. Según Shams Charania, el pívot firma por una temporada y 3,9 millones de dólares, en una operación pensada para dar experiencia y fondo de armario al juego interior angelino.
Looney llega después de que los Lakers traspasaran a Deandre Ayton a Washington y perdieran a Jaxson Hayes en la agencia libre. El equipo necesitaba otro interior y ha encontrado un perfil fiable, acostumbrado a competir y a hacer trabajo poco vistoso, pero importante.
No viene para ser una estrella, sino para cumplir. Pantallas, rebote, defensa, dureza y lectura en el pick and roll. Después de tantos años jugando al lado de Stephen Curry, Klay Thompson y Kevin Durant, su encaje con Luka Dončić y Austin Reaves puede tener bastante sentido.
Looney jugó la temporada 2025/26 con New Orleans Pelicans, donde promedió 2,8 puntos, 5,6 rebotes y 1,6 asistencias en 21 partidos. Antes fue una pieza importante en Golden State Warriors, con los que ganó tres anillos de la NBA.
Los Lakers no hacen un fichaje de portada, pero sí suman un jugador útil para una plantilla que quiere competir ya. Un interior veterano, barato y con experiencia en partidos grandes.