Klay Thompson pacta su salida de Dallas y jugará con Giannis en los Heat

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El tirador que le faltaba a Giannis ya tiene camino despejado. Los Dallas Mavericks anunciaron este viernes el acuerdo de rescisión del último año de contrato de Klay Thompson, y se espera que el escolta firme con los Miami Heat en cuanto supere el periodo de waivers, según adelantó Shams Charania en ESPN.

La iniciativa, según la cadena, partió del propio jugador: con los Mavericks saliendo de un 26-56 y volcados en el proyecto joven de Cooper Flagg, Thompson trasladó al club su deseo de jugar en un aspirante. Dallas, que le debía 17,5 millones esta temporada, optó por liberarlo antes de los campus, y su propietario se despidió calificándolo como uno de los grandes competidores de su generación.

El plan B que quizá era el plan correcto

Para Miami, es el desenlace de un verano de rebotes. Tras el golpe del traspaso de Giannis Antetokounmpo, los Heat persiguieron a LeBron James, que eligió Filadelfia, y a Bradley Beal, que renovó con los Clippers. Thompson se convirtió entonces en el objetivo prioritario, y las últimas semanas de espera tenían una sola incógnita: si Dallas ejecutaría el buyout.

Y puede que el premio de consolación sea el fichaje más lógico de todos. El problema más evidente del nuevo Miami era el espacio: Giannis y Bam Adebayo conviviendo cerca del aro tras las salidas de Herro y Powell, y nadie que obligara a las defensas a abrirse. Pocos jugadores en la historia resuelven eso mejor que el cuarto máximo triplista de todos los tiempos, con 2.899 aciertos, por delante ya de Damian Lillard y solo por detrás de Curry, Harden y Allen... en una lista donde Curry sigue sumando.

Lo que queda del tirador

A sus 36 años, Thompson ya no es el All-NBA de Oakland, pero el tiro no se jubila. En sus dos temporadas en Dallas promedió 12,9 puntos con un 38,7% en triples en 141 partidos, aunque el último curso fue cuesta abajo: mínimos de carrera en anotación y porcentajes, y suplencia desde la séptima jornada, un trago amargo para quien llegó a Texas con la titularidad prometida.

En Miami el encargo será más simple y más digno: abrir la pista para Giannis, castigar las ayudas y aportar el pedigrí de cuatro anillos a un vestuario que aspira al quinto de la franquicia. Se une a un perímetro con Andrew Wiggins, Nikola Jovic y Tim Hardaway Jr., y su fichaje explica también los movimientos de fondo de estos días, con Miami probando pívots como Nick Richards para completar las plazas restantes.