Jonathan Kuminga sigue rechazando la oferta de renovación de los Golden State Warriors, que asciende a 45 millones de dólares por dos años. Según han informado Shams Charania y Anthony Slater (ESPN), el principal obstáculo es la insistencia de la franquicia en mantener una opción de equipo para la segunda temporada y su negativa a aceptar una cláusula de no traspaso. Su agente, Aaron Turner, propuso un contrato alternativo de tres años y 82 millones que permitiría a los Warriors usar excepciones salariales, pero no hubo acuerdo
Durante el mes de julio, Kuminga y su entorno han explorado opciones mediante sign-and-trade, siendo Sacramento Kings y Phoenix Suns los principales interesados. La oferta de los Suns, la más lucrativa, alcanza casi los 90 millones en cuatro años e incluye una opción de jugador. Kuminga valora estas propuestas porque ofrecen un rol protagonista, titularidad garantizada y mayor control sobre su carrera. En contraste, la presencia de jugadores como Jimmy Butler y la poca claridad de Steve Kerr sobre sus minutos han reforzado su desconfianza hacia Golden State.
Aunque los Warriors consideran que su oferta es la mejor por su salario inicial (21,7 millones el primer año) y su estructura flexible, exigen que Kuminga renuncie a su cláusula implícita de no traspaso. Esa pugna por el control ha llevado al jugador a contemplar seriamente aceptar la oferta calificada por un año y 7,9 millones. Eso le permitiría convertirse en agente libre sin restricciones en 2026 y recuperar el mando sobre su futuro, aunque implique sacrificar ingresos inmediatos. Tiene hasta el 1 de octubre para decidir.
Durante el mes de julio, Kuminga y su entorno han explorado opciones mediante sign-and-trade, siendo Sacramento Kings y Phoenix Suns los principales interesados. La oferta de los Suns, la más lucrativa, alcanza casi los 90 millones en cuatro años e incluye una opción de jugador. Kuminga valora estas propuestas porque ofrecen un rol protagonista, titularidad garantizada y mayor control sobre su carrera. En contraste, la presencia de jugadores como Jimmy Butler y la poca claridad de Steve Kerr sobre sus minutos han reforzado su desconfianza hacia Golden State.
Aunque los Warriors consideran que su oferta es la mejor por su salario inicial (21,7 millones el primer año) y su estructura flexible, exigen que Kuminga renuncie a su cláusula implícita de no traspaso. Esa pugna por el control ha llevado al jugador a contemplar seriamente aceptar la oferta calificada por un año y 7,9 millones. Eso le permitiría convertirse en agente libre sin restricciones en 2026 y recuperar el mando sobre su futuro, aunque implique sacrificar ingresos inmediatos. Tiene hasta el 1 de octubre para decidir.