La era Flagg no contempla a Irving: los Mavs planean moverlo antes de febrero

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Kyrie Irving vuelve a las canchas después de año y medio, y lo hace en una posición incómoda: jugando para otros. Según una información de Sean Deveney recogida por Eurohoops, los Dallas Mavericks planean traspasarlo antes del cierre del mercado de febrero si demuestra sobre la pista que puede rendir a un nivel próximo al que tenía antes de su lesión.

Un año entero sin jugar

El dato de partida condiciona todo. Irving no disputó un solo partido en la temporada 2025-26. Se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda el 3 de marzo de 2025, pasó por el quirófano ese mismo mes y en febrero de 2026 la franquicia anunció oficialmente que no volvería a jugar aquel curso, en la primera temporada completa que se perdía en quince años de carrera.

Sus últimos números en la NBA, por tanto, son los de la 2024-25: 24,7 puntos, 4,8 rebotes y 4,6 asistencias por partido, cifras de jugador All-Star que explican por qué medio mercado preguntó por él este verano.

Por qué sobra en Dallas

La franquicia rechazó todas las ofertas de traspaso durante el verano, y a primera vista parecía una apuesta por retenerlo. La lectura de fondo sería otra.

El problema no es de rendimiento sino de calendario. Cooper Flagg, número uno del Draft de 2025 y Rookie del Año la pasada temporada, tiene 19 años y es el proyecto entero del club. Mantener en plantilla a un veterano de 34 con un salario elevado no encaja con la idea de rodear a Flagg de jugadores jóvenes y activos futuros. Irving sigue siendo un jugador productivo, pero productivo en un plazo que a Dallas ya no le sirve.

De ahí la estrategia: dejarle jugar, comprobar que la rodilla responde y venderlo cuando su valor de mercado esté restaurado. En términos deportivos es lógico. En términos humanos, no deja de ser peculiar para un jugador que ha pasado dieciocho meses rehabilitándose y que durante ese tiempo ejerció de mentor del propio Flagg.

El detalle contractual que lo complica

Hay un factor que la operación tendrá que sortear. Irving firmó una extensión de tres años y 118,5 millones de dólares totalmente garantizados, con unos 39,5 millones de salario esta temporada y unos 42,4 millones la siguiente. El acuerdo incluye una opción de jugador para 2027-28 y un bonus del quince por ciento en caso de traspaso.

Ese bonus encarece cualquier operación y reduce el número de equipos capaces de absorberla, sobre todo bajo las restricciones de los aprons. Es la razón por la que este tipo de movimientos suelen retrasarse hasta el último momento del mercado, cuando las plantillas ya están definidas y aparecen equipos dispuestos a apostar por un refuerzo de cara a los playoffs.