La WNBA redefine su estructura salarial con el nuevo convenio colectivo

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La Women's National Basketball Association ha anunciado oficialmente el acuerdo alcanzado con la Women's National Basketball Players Association (WNBPA) para establecer un nuevo convenio colectivo que regulará la competición entre 2026 y 2032. El documento incluye además una cláusula que permitiría rescindir el acuerdo un año antes. Antes de entrar definitivamente en vigor, el texto deberá ser ratificado mediante votación tanto por la liga como por las jugadoras.

Este nuevo marco laboral introduce transformaciones profundas en la estructura económica de la competición, desde el reparto de ingresos hasta la evolución de los salarios y las condiciones laborales.

Uno de los puntos centrales del acuerdo es la introducción de un sistema completo de reparto de ingresos, algo inédito hasta ahora en el deporte profesional femenino. Este mecanismo permitirá que las jugadoras participen directamente en los beneficios generados por la liga.

En paralelo, el límite salarial de las franquicias crecerá de forma significativa durante la vigencia del convenio. En 2026 cada equipo dispondrá de 7 millones de dólares para construir su plantilla, mientras que las proyecciones apuntan a que esa cifra superará los 11 millones en 2032.

El nuevo acuerdo también modifica la estructura de las plantillas. A partir de ahora, los equipos deberán contar con un mínimo de 12 jugadoras, una más que en el sistema anterior, que fijaba el límite en 11. Además, se habilitarán dos plazas adicionales orientadas al desarrollo de jugadoras, cuyos salarios no se contabilizarán dentro del tope salarial del equipo.

Subida generalizada de salarios

Las mejoras económicas afectan a todas las categorías salariales. El salario máximo individual quedará fijado en 1,4 millones de dólares en 2026, con una estimación que lo sitúa en torno a 2,4 millones al final del convenio en 2032.

También crecerá de forma notable el salario medio, que se situará aproximadamente en 583.000 dólares en 2026, con previsión de superar el millón de dólares anuales en 2032.

El salario mínimo dependerá de la experiencia acumulada por cada jugadora. En la primera temporada del nuevo convenio oscilará entre 270.000 y 300.000 dólares, mientras que las estimaciones para 2032 sitúan ese rango entre 240.000 y 380.000 dólares.

Las jugadoras con entre una y tres temporadas en la liga tendrán un mínimo de 270.000 dólares, mientras que aquellas que superen las diez campañas de experiencia alcanzarán un mínimo de 300.000 dólares. Entre ambos extremos habrá diferentes escalones salariales en función de los años de servicio.

Además, las 38 jugadoras que aún estaban bajo la escala rookie del convenio anterior pasarán a integrarse en el nuevo sistema salarial. Esto implicará incrementos para varias de ellas, entre las que destacan nombres como Caitlin Clark, Angel Reese o Paige Bueckers.

Vivienda, viajes y mejores recursos para las plantillas

En materia de beneficios, la liga seguirá cubriendo los gastos de vivienda de todas las jugadoras hasta 2028. Entre 2029 y 2030, ese apoyo quedará limitado a quienes tengan salarios inferiores a 500.000 dólares. Las jugadoras que ocupen plazas de desarrollo sí mantendrán esta ayuda durante toda la vigencia del convenio.

El acuerdo también contempla mejoras en los desplazamientos, incluyendo la cobertura de vuelos chárter y billetes en primera clase para las jugadoras que participen en eventos oficiales organizados por la liga.

Asimismo, se establecen nuevos requisitos mínimos para mejorar los recursos de entrenamiento y recuperación. Las franquicias deberán reforzar sus estructuras con más especialistas, incluyendo médicos, preparadores físicos, entrenadores de fuerza y acondicionamiento, fisioterapeutas, masajistas y nutricionistas.

Más protección y beneficios para las jugadoras

El convenio también introduce mejoras en distintos ámbitos de bienestar. Entre ellas destacan mayores aportaciones a los planes de jubilación, un seguro de vida ampliado que superará los 700.000 dólares por jugadora y una ampliación de las coberturas relacionadas con salud mental y planificación familiar.

Además, se establece un sistema de compensación económica para jugadoras veteranas y retiradas en función de sus años en la liga:

100.000 dólares para quienes hayan disputado 12 o más temporadas
50.000 dólares para trayectorias de entre 8 y 11 años
30.000 dólares para carreras de entre 5 y 7 temporadas

Nuevos premios económicos

Las bonificaciones vinculadas a logros deportivos también aumentarán de forma notable. En 2026, por ejemplo:

Cada jugadora del equipo campeón recibirá 60.000 dólares (antes 22.908)
Las integrantes del subcampeón percibirán 20.000 dólares (antes 8.521)
La MVP de la temporada obtendrá 60.000 dólares
La MVP de las Finales recibirá 30.000 dólares
La Mejor Defensora del Año cobrará 30.000 dólares
La Rookie del Año percibirá 15.000 dólares
Cada jugadora incluida en el quinteto ideal ganará 30.000 dólares

A partir de 2027, estas cantidades crecerán al mismo ritmo que el límite salarial de la liga.

Mayor libertad de movimiento para las jugadoras

El convenio también modifica algunos mecanismos contractuales. A partir de 2027 desaparecerá la designación de “Core player” para jugadoras con siete o más años de experiencia. Este sistema permitía a las franquicias retener a una jugadora que terminaba contrato ofreciéndole automáticamente un año al salario supermáximo, limitando sus opciones de negociar con otros equipos. Su eliminación otorgará mayor control a las jugadoras sobre su futuro profesional.

Otra novedad es la creación del concepto EPIC (Exceptional Performance In a Rookie Contract). Bajo esta figura, una jugadora que sea incluida en uno de los dos mejores quintetos de la liga mientras aún esté bajo contrato rookie podrá aspirar al salario máximo en su cuarto año. Si además logra el MVP en alguna de sus tres primeras temporadas, tendrá acceso al supermáximo en su cuarta campaña.

Cambios en contratos rookie y nuevas excepciones salariales

La escala salarial para novatas también se incrementa. Las previsiones sitúan el salario del número 1 del Draft de 2026 en torno a los 500.000 dólares, cifra que irá descendiendo gradualmente en las siguientes posiciones.

Este aumento no solo afecta al salario de la jugadora seleccionada, sino también al peso de ese contrato dentro del límite salarial del equipo, lo que obligará a las franquicias a gestionar con mayor precisión su margen económico.

El convenio introduce además nuevas excepciones salariales, entre ellas:

una excepción cuando una jugadora sufra una lesión que la deje fuera toda la temporada,
excepciones vinculadas a embarazo y parto,
y una cláusula de no traspaso para jugadoras embarazadas, que obliga a las franquicias a contar con su consentimiento antes de incluirlas en un traspaso.
Un calendario más largo en el futuro

El acuerdo también abre la puerta a una ampliación progresiva del calendario. En 2026 cada equipo disputará 44 partidos, mientras que la previsión es aumentar el número de encuentros hasta 50 en 2027 y 2028, y alcanzar 52 partidos por temporada entre 2029 y 2032.

Con este nuevo convenio colectivo, la WNBA introduce uno de los mayores cambios estructurales de su historia, con un crecimiento notable en salarios, beneficios y autonomía para las jugadoras dentro de la liga.