Courtney Williams se vistió de líder con 23 puntos y cinco robos, Kayla McBride aportó 21 y Napheesa Collier sumó 18 puntos y 9 rebotes para guiar a las Minnesota Lynx, primeras cabezas de serie, a la victoria por 82-69 frente a las Phoenix Mercury en el inicio de las semifinales al mejor de cinco.
El triunfo no fue sencillo. Las Lynx llegaron a ir perdiendo por nueve puntos y se marcharon al descanso siete abajo, incapaces de frenar el poder interior de Phoenix, que anotó 42 de sus 47 tantos en la pintura durante la primera mitad. Pero tras el intermedio, el equipo local ajustó cuentas: apenas permitió 22 puntos en toda la segunda parte y limitó a su rival a solo siete canastas en la zona.
El momento decisivo llegó en el último cuarto. Con Phoenix amenazando con apretar el marcador, McBride acertó desde el perímetro para colocar el 73-67 a falta de menos de cuatro minutos. A partir de ahí, Minnesota manejó la ventaja sin titubeos.
Williams, además de liderar la anotación, fue la chispa que necesitaban las Lynx tras el descanso. Doce de sus 23 puntos llegaron en la segunda mitad, con una energía defensiva que contagió al resto.
Collier, que horas antes había quedado segunda en la votación del MVP por detrás de A’ja Wilson, arrancó con 10 puntos en el primer cuarto, se apagó en el segundo y volvió a brillar en el tercero para devolver el pulso al equipo.
En Phoenix, Kahleah Copper fue la máxima anotadora con 22 puntos, mientras que Alyssa Thomas añadió 18. En cambio, Satou Sabally, la mejor anotadora del equipo en temporada regular (16,3 de media), se quedó en solo 10 tantos, bien controlada por la defensa local.
Las Mercury llegaban con un desgaste evidente tras eliminar el viernes a las campeonas de Nueva York y volar al día siguiente a Minneapolis.
La serie continuará el martes en Minneapolis antes de viajar a Phoenix para el tercer partido el viernes. En temporada regular, las Lynx ganaron tres de los cuatro enfrentamientos directos, aunque nunca se midieron a las Mercury con su plantilla completa.