Los Golden State Warriors volvieron a brillar en casa con una actuación coral y efectiva que les permitió superar a los Phoenix Suns por 118-107. El regreso al Chase Center trajo su cuarta victoria consecutiva como locales, cimentada en el liderazgo habitual de Stephen Curry y la inspiración de Moses Moody desde el banquillo.
Curry firmó 28 puntos y cinco triples, marcando el ritmo de un equipo que arrancó con un parcial arrollador (33-19 tras el primer cuarto) gracias a un 7/11 en triples en los primeros doce minutos. Moody, desde la segunda unidad, respondió con su mejor versión del curso: 24 puntos, también con cinco lanzamientos exteriores convertidos, revitalizando la rotación y castigando la defensa de Phoenix en cada espacio libre.
El conjunto de Steve Kerr, que afrontaba su octavo partido en 12 días y cinco ciudades diferentes, mostró energía y cohesión a pesar del desgaste. Quinten Post (14 puntos, cuatro triples y seis rebotes), Brandin Podziemski (13) y Buddy Hield (12) completaron un reparto ofensivo equilibrado que resultó clave para resistir la reacción visitante.
Los Suns, mermados por las bajas de Dillon Brooks y Jalen Green, se vieron rápidamente 19 puntos abajo (68-49 al descanso), pero Devin Booker sostuvo al equipo con una actuación estelar: 38 puntos, 11/11 desde la línea de personal y una segunda parte repleta de carácter. El pívot Mark Williams firmó un doble-doble de 16 puntos y 16 rebotes, y Grayson Allen aportó también 16 tantos. Un parcial de 20-6 al final del tercer cuarto devolvió la esperanza a los de Arizona (92-83), aunque el esfuerzo no fue suficiente para culminar la remontada.
En el bando local, Jimmy Butler reapareció tras sus molestias lumbares, aunque solo pudo disputar 14 minutos, con 2 puntos y 1/5 en tiros de campo, antes de quedarse fuera en la segunda mitad. Al Horford no participó por precaución en la primera noche del back-to-back, mientras que Kerr confirmó que Curry descansará ante Sacramento por un fuerte resfriado.
Los Warriors se mantienen invictos en casa (4-0) y consolidan su buen momento pese al calendario exigente. Los Suns, por su parte, encadenan su cuarta derrota consecutiva a domicilio, sin encontrar aún la fórmula para acompañar el talento desbordante de Booker con consistencia colectiva.