Más de dos años después, la EuroLeague volvió a escucharse en Tel Aviv. El reencuentro entre Maccabi y su afición no pudo tener un mejor desenlace: victoria por 92-84 ante ASVEL, un triunfo cargado de simbolismo y sostenido por dos actuaciones individuales de enorme impacto.
La decisión tomada en noviembre permitió finalmente a los clubes israelíes disputar partidos ante su público, y Maccabi fue el primero en aprovechar esa oportunidad. El equipo de Oded Kattash respondió desde el salto inicial, marcando el ritmo y construyendo ventajas que en varios momentos alcanzaron los dobles dígitos. ASVEL no dejó de insistir y logró recortar distancias, pero cada intento de remontada fue neutralizado por un Maccabi sólido y decidido a no ceder su noche.
El liderazgo ofensivo tuvo un nombre propio: Lonnie Walker IV. El escolta firmó una actuación sobresaliente con 29 puntos —10/11 en tiros de dos y 2/8 en triples— y 9 rebotes, siendo una amenaza constante durante los 40 minutos.
A su lado emergió con fuerza Roman Sorkin, autor de 26 puntos, 7 rebotes y 4 tapones, completando una dupla interior-exterior que marcó la diferencia.
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ASVEL encontró respuesta en Glynn Watson, máximo anotador visitante con 21 puntos, acompañado por la experiencia de Nando De Colo, que aportó 16 puntos y 6 asistencias, y por Thomas Heurtel, que cerró su actuación con 11 puntos. Pese a ello, el conjunto francés no logró romper el control local en los momentos decisivos.
Con este triunfo, Maccabi mejora su balance a 5-10 y encadena su segunda victoria consecutiva, antes de afrontar su próximo compromiso lejos de casa, en Dubái.
ASVEL, por su parte, continúa en la parte baja de la clasificación con 3-12 y buscará su cuarta victoria en el siguiente partido como local frente a Bayern.