Memphis volvió a demostrar que su solidez no depende de un solo nombre. En el Target Center, los Grizzlies sostuvieron un partido exigente y lo cerraron con temple para imponerse a los Minnesota Timberwolves por 116-110, apoyados en una actuación dominante de Jaren Jackson Jr. y en una noche especialmente certera de Jock Landale.
Jackson firmó 28 puntos y 12 rebotes, liderando un ataque coral que supo encontrar siempre una respuesta a los intentos de Minnesota por cambiar el guion. El interior fue constante durante toda la noche y decisivo en los últimos segundos, cuando, con menos de un minuto por jugar y tras un fallo local, anotó un flotado que terminó de asegurar el triunfo visitante. Landale, por su parte, completó una actuación de enorme impacto con 20 puntos y 10 rebotes, coronada por una estadística poco habitual en su carrera: cuatro triples convertidos, todos ellos en momentos de peso.
El triunfo confirmó el buen momento de Memphis, que ha ganado siete de sus últimos nueve partidos y cuatro de los cinco más recientes. El reparto ofensivo volvió a ser una de sus señas de identidad: Jaylen Wells aportó 17 puntos, Cedric Coward sumó 13, Kentavious Caldwell-Pope añadió 12 y Santi Aldama contribuyó con 11 rebotes, reforzando el trabajo colectivo en ambos lados de la pista.
Minnesota, que solo había perdido una vez en sus nueve encuentros anteriores, encontró resistencia pero no continuidad suficiente para frenar a los Grizzlies. Julius Randle fue el máximo anotador local con 21 puntos, mientras que Donte DiVincenzo firmó un doble-doble de 19 puntos y 11 rebotes. Rudy Gobert también dominó cerca del aro con 16 puntos y 16 capturas, y Naz Reid añadió otros 16 tantos desde el banquillo. Aun así, los Timberwolves no lograron completar la remontada en los tramos decisivos.
El partido estuvo condicionado por ausencias importantes. Minnesota volvió a jugar sin Anthony Edwards, baja por tercer encuentro consecutivo debido a una lesión en el pie derecho, mientras que Memphis no pudo contar con Ja Morant, que se recupera de un esguince de tobillo izquierdo sufrido en la victoria del lunes ante los Clippers. Tampoco estuvo disponible Cam Spencer, ausente por motivos personales tras haber firmado 27 puntos en Los Ángeles.
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En la pista, el duelo tuvo varios puntos de inflexión. Con Minnesota mandando 76-67 a mitad del tercer cuarto, Memphis reaccionó con una racha de 14-2 en la que anotaron seis jugadores distintos. Tres triples consecutivos —obra de Landale, Caldwell-Pope y Jackson—, intercalados con una canasta tras rebote ofensivo del propio Landale, dieron la vuelta al marcador y colocaron a los Grizzlies por delante 81-76.
Los Timberwolves se mantuvieron cerca hasta el final. Un “2+1” de Naz Reid recortó la diferencia a 96-94 con 7:10 por jugar, pero cada intento de acercamiento encontró una respuesta inmediata. El último golpe llegó a 3:22 del final, cuando Landale convirtió otro triple para ampliar la ventaja a cinco puntos, antes de que Jackson sentenciara en los segundos finales.
La noche dejó también una nota positiva para Memphis con el regreso de Brandon Clarke. El ala-pívot disputó su primer partido desde el 19 de marzo tras una serie de problemas en la rodilla que incluyeron una cirugía artroscópica en septiembre para aliviar una sinovitis en la rodilla derecha. Clarke aportó seis puntos y tres rebotes en su reaparición, sumándose a una victoria que reforzó el momento competitivo de los Grizzlies.