Miami Heat necesita moverse después del “no” de LeBron James y ya tiene un nuevo objetivo prioritario en el mercado: Klay Thompson. Según las informaciones publicadas en Estados Unidos, la franquicia de Florida quiere aprovechar la situación abierta del escolta en Dallas Mavericks, ya sea mediante un traspaso o esperando a un posible buyout.
El nombre tiene lógica deportiva. Miami ha construido un proyecto de mucho peso alrededor de Giannis Antetokounmpo y Bam Adebayo, pero necesita tiro exterior para que el ataque no se cierre demasiado. En ese contexto, Klay sigue siendo un perfil muy valioso: amenaza sin balón, experiencia de campeón y capacidad para castigar desde las esquinas o saliendo de bloqueos.
La vía más cómoda para los Heat sería una rescisión con Dallas. Si Thompson queda libre, Miami podría incorporarlo sin entregar activos. El problema es que los Mavericks, por ahora, preferirían explorar un traspaso antes que facilitar una salida directa mediante buyout, ya que Klay todavía tiene contrato para la temporada 2026/27, con un salario cercano a los 17,5 millones de dólares.
Thompson viene de disputar la temporada 2025/26 con Dallas Mavericks, donde jugó 69 partidos y promedió 19,5 puntos, 3,4 rebotes y 2,3 asistencias, con un 38,3% en triples. Son números que explican por qué, incluso lejos de su mejor versión física, todavía puede tener mercado entre aspirantes al anillo.
Para Miami, su encaje sería claro. Giannis atrae ayudas cada vez que rompe hacia el aro y Adebayo puede generar desde el poste alto, el bloqueo directo o el mano a mano. Klay no necesitaría amasar balón: le bastaría con moverse, recibir y tirar. Justo lo que los Heat necesitan para abrir la pista.
La operación, eso sí, no está cerrada ni parece sencilla. Si Dallas no concede el buyout, Miami tendría que negociar un traspaso y competir con otros equipos que también verían en Thompson una pieza útil para playoffs. El Heat ha reaccionado rápido al golpe de LeBron, pero ahora debe decidir si espera o si se adelanta al mercado.
Klay ya no es el jugador dominante de la dinastía de Golden State Warriors, pero sigue siendo uno de los tiradores más respetados de la NBA. Y al lado de Giannis y Bam, su simple presencia podría cambiar mucho la geometría del ataque de Miami.