PHILADELPHIA. Los New York Knicks se impusieron por 112-109 a los Philadelphia 76ers en la NBA, con Jalen Brunson como eje del triunfo tras firmar 31 puntos en un partido decidido en los últimos segundos y marcado por un intercambio de golpes constante.
La noche en Filadelfia exigía una respuesta inmediata de los Knicks tras su victoria más abultada de siempre días atrás. Esta vez, el escenario fue mucho más exigente. El encuentro avanzó parejo hasta que el conjunto visitante encontró su ventana en el tercer cuarto, donde un parcial inicial de 21-7 cambió el pulso del partido y silenció a la grada, que terminó escuchando cánticos de “Let’s go Knicks” como si estuviera dentro del Madison Square Garden.
Brunson lideró ese estirón con lectura y acierto, incluso se permitió un gesto al público tras clavar un triple que abrió una brecha significativa. A su lado, OG Anunoby aportó 23 puntos, fundamentales para sostener la ventaja cuando el partido entró en terreno de nervios. En el tramo final, con los Sixers apretando, Anunoby y Landry Shamet enlazaron dos triples consecutivos que resultaron decisivos para contener el intento de remontada local.
Del otro lado, Joel Embiid fue el gran sostén de Philadelphia con 38 puntos y 11 rebotes. El pívot venía de disputar 46 minutos en una victoria con prórroga frente a los Houston Rockets, y volvió a mostrar un nivel dominante, especialmente en una primera mitad casi perfecta. Embiid recortó diferencias en el último cuarto con un 2+1 que acercó a los Sixers, aunque la reacción quedó incompleta.
En la última posesión, con los Knicks intentando una falta táctica, Embiid perdió el balón, y Tyrese Maxey, autor de 22 puntos, falló un lanzamiento lejano que buscaba forzar la prórroga al anticipar una falta que no llegó.
Los Knicks, que habían perdido nueve de sus once partidos anteriores antes de vencer a los Brooklyn Nets, encadenan dos triunfos consecutivos, un impulso suficiente para evitar que Philadelphia recorte terreno en la clasificación del Este.
Con Brunson marcando el ritmo y un cierre colectivo sólido, New York resolvió una visita exigente y se llevó una victoria ajustada que refuerza su momento reciente en la NBA.