HOUSTON — Los Oklahoma City Thunder impusieron su jerarquía en el tramo decisivo del partido para derrotar por 111-91 a los Houston Rockets en la NBA, tras un último cuarto en el que rompieron definitivamente el encuentro. Shai Gilgeous-Alexander lideró la anotación con 20 puntos, acompañado por Chet Holmgren, sólido a ambos lados de la pista.
El partido se mantuvo relativamente equilibrado hasta el inicio del último periodo, cuando Oklahoma City apenas dominaba por dos puntos. A partir de ahí, el Thunder cambió el ritmo del encuentro con una defensa más agresiva y una mayor fluidez ofensiva. Un parcial de 11-2, iniciado con un triple de Ajay Mitchell y continuado con dos aciertos exteriores consecutivos de Cason Wallace, abrió una brecha que llevó el marcador al 90-79 con menos de nueve minutos por jugarse.
Houston intentó resistir, pero el control siguió siendo visitante. Con el Thunder todavía nueve arriba, Mitchell volvió a castigar desde el perímetro para poner en marcha otro 7-0 que estiró la diferencia hasta el 99-83 a falta de unos cuatro minutos. La acción culminó con un mate a dos manos de Jaylin Williams, momento en el que el técnico de los Rockets, Ime Udoka, solicitó tiempo muerto mientras parte del público comenzaba a abandonar sus asientos.
La tensión del momento derivó en una falta técnica a Udoka durante ese parón, y Oklahoma City no desaprovechó la situación. Gilgeous-Alexander convirtió el tiro libre y añadió tres puntos más en los minutos siguientes, antes de que un triple de Kenrich Williams ampliara la racha hasta un 14-0 que dejó el marcador en 106-83 con dos minutos por disputarse. Para entonces, Houston acumulaba más de cinco minutos sin anotar, una sequía que reflejó el dominio total del Thunder en el cierre.
En el apartado individual de los Rockets, Kevin Durant fue el máximo anotador con 19 puntos, aunque tuvo una noche muy irregular en el tiro, fallando sus cinco intentos desde el triple y firmando un 7 de 23 en tiros de campo. El equipo local solo convirtió 7 de 24 lanzamientos exteriores, un lastre decisivo pese a ganar claramente la batalla del rebote (60-44).
El choque fue el segundo enfrentamiento de la temporada entre ambos equipos, después de que Oklahoma City se impusiera por 125-124 tras dos prórrogas en el partido inaugural del curso para ambos. En esta ocasión, no hubo suspense final.
Con este triunfo, Oklahoma City volvió a demostrar por qué lidera la NBA, encadenando su quinta victoria consecutiva y firmando un último cuarto (34-16) que confirmó su tendencia: cuando el partido entra en su fase decisiva, el Thunder sabe acelerar y cerrar sin concesiones.